29 de septiembre, una fecha de triste recuerdo para Caudete

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Redacción – Caudete Digital /


Hoy, 29 de septiembre, es una fecha de triste recuerdo para Caudete. Afortunadamente, el tiempo pasa, y los malos recuerdos se diluyen, pero no está de más recordar de vez en cuando hechos de nuestra historia como pueblo, aún cuando sean terribles, como es el caso.

Un día como hoy de hace 84 años, el 29 de septiembre de 1936, 7 mujeres y 7 hombres de Caudete fueron conducidos hasta cerca de La Encina, y allí fueron torturados, violadas ellas, y finalmente asesinados todos. Fue uno de los días más sangrientos de la historia de nuestro pueblo…

Después del fallido golpe de estado en España, se produjeron distintas manifestaciones de violencia en todo el país. Tras quedar clara la división geográfica entre sublevados y los leales a la República, ambos bandos ejercieron la represión para asegurarse la fidelidad de su retaguardia.

La sublevada ciudad de Albacete fue reducida militarmente para la República el día 22, y el 23 empiezan las detenciones arbitrarias de caudetanos bajo la excusa de haberse adherido al golpe militar, a pesar de que en Caudete nadie se sublevó. También se organizaron sistemáticos saqueos e incendios de edificios y objetos religiosos. El mismo día 23, un fraile agustino residente en Caudete es asesinado, y el resto de su Comunidad apresada. Como los detenidos excedían de la capacidad de las vacías instalaciones de la Guardia Civil, entonces situadas en la planta baja del Convento de San José, se ocuparon otras dependencias en el mismo edificio.

Las detenciones y muertes se suceden. Y muchos salvan la vida marchándose de Caudete o escondiéndose. Toda esta violencia es ejercida sobre personas de profesión religiosa católica, simpatizantes de los partidos políticos de la CEDA o Falange, o simplemente catequistas o maestros. Estas detenciones fueron completamente ilegales, pues jamás se puso a disposición de la autoridad judicial o militar a los detenidos. No hubo juicios, ni el menor intento por dar una solución legal a las muchas detenciones arbitrarias.

La primera gran matanza en Caudete se produce el 5 de agosto de 1936, cuando los 15 religiosos agustinos que se encontraban bajo custodia municipal fueron entregados para su asesinato en Fuente La Higuera a un grupo de milicianos republicanos. El 24 de agosto siguiente, son otros 9 caudetanos los que son asesinados, esta vez en Los Alhorines, término municipal de Villena. Y la última ocurrió el 29 de septiembre, donde fueron 14 los asesinados: 7 mujeres y 7 hombres.

La prensa extranjera había informado de las muchas ejecuciones ilegales y las autoridades republicanas, necesitadas de apoyo y reconocimiento internacional, ordenaron una mayor discreción. Hasta abril de 1937 se siguió asesinando en Caudete, pero ya de manera menos manifiesta: sólo uno en cada ocasión. De Caudete se tienen localizados más de 60 asesinados entre el 21 de julio de 1936 y 6 de abril de 1937, aunque se estima que hubo más.

A partir de esa fecha, otros 71 nacidos o residentes en Caudete sufrieron extorsión económica y chantaje. Fueron “declarados enemigos del régimen [republicano] y comprendidos en el grupo de insurrectos” entre 1937 y 1938, y se les expropiaron todos sus bienes. No importó que más de la mitad hubieran sido asesinados en 1936.

Pero volviendo a la fatídica fecha que nos ocupa, esa última gran matanza en Caudete tuvo un gran impacto en la población, pues mujeres y hombres, jóvenes y mayores, fueron torturados hasta su muerte.

Los asesinados el 29 de septiembre de 1936, por orden alfabético, fueron:

  1. Dolores Albalat Golf, nacida el 2 de junio de 1896, hija de Emigdio Albalat Navajas y Dolores Golf Fernández. Era la hermana pequeña de Teresa. Según relatos orales, en un principio a Dolores no la iban a detener, pero ella quiso voluntariamente acompañar a su hermana. Tenía 46 años y estaba soltera.
  2. Teresa Albalat Golf, nacida el 24 de febrero de 1889, hija mayor de Emigdio Albalat Navajas y Dolores Golf Fernández. Era soltera y administraba su enorme patrimonio, consistente en un gran número de propiedades rústicas y urbanas arrendadas en copropiedad con su hermana Dolores. También concedían pequeños préstamos de dinero a particulares. La contabilidad de esos arrendamientos y préstamos desapareció en el registro de su casa tras sus detenciones. Era dirigente del grupo local de la Adoración Nocturna y de la Conferencia de san Vicente de Paul. Como custodias y guardianas de las coronas que su tío Francisco Albalat regaló a la Virgen de Gracia y al Niño, realizó algunas preguntas sobre su paradero tras ser robadas el 10 de agosto de 1936. Continuaba soltera y tenía 45 años.
  3. Dolores Amorós Golf, nacida el 7 de febrero de 1888, hija de José Amorós Sánchez y de Mariana Golf Fernández, soltera. Era dueña de un gran número de propiedades rústicas que tenía arrendadas y también hacía préstamos. Pertenecía a la Conferencia de san Vicente de Paul. En la gestión de sus propiedades tuvo que desahuciar a varios inquilinos y arrendatarios. Tenía 47 años, y toda su contabilidad también desapareció el mismo día de su detención.
  4. Rafael Berenguer Rojo, nacido el 7 de noviembre de 1907, hijo de Rafael Berenguer Biosca y de Juana Rojo Lluch. De profesión fotógrafo y amigo de varios afiliados a Falange, pero no consta que participara en actividades políticas o militares. Tenía 25 años y estaba soltero. Su madre era hermana del general republicano Vicente Rojo Lluch, jefe de Estado mayor, que destacó en la defensa de Madrid, y las batallas del Ebro y Brunete.
  5. Guillermo Juan Rey, nacido el 1 de febrero de 1913, hijo de Antonio Juan Román y Teresa Rey Sánchez. Soltero, y de profesión carpintero y herrero en la construcción de carros en el negocio familiar. Pese a inscribirse su defunción, fue declarado prófugo en 1938 y su familia multada. No consta que participara en actividades políticas o militares.
  6. José Martí Herrero, nacido el 6 de abril de 1873, hijo de Antonio Martí Román y Camila Herrero Conejero, militar retirado y mayordomo de la Virgen de Gracia. Tenía 63 años.
  7. Juan Martínez Martínez, nacido el 13 de julio de 1894. Hijo de Salvador Martínez Sánchez y de Catalina Martínez Martí, de profesión tratante. Tenía 42 años. Por su oficio de compra y venta de caballerías y ganado, vendía al contado y a plazos, aunque había quien le debía dinero o Juan les había recogido los animales por no haber podido pagarle. Además, era el administrador de todas las tierras que la familia Revenga tenía en Caudete. También desapareció toda su contabilidad tras su detención.
  8. Carmen Pedrós Ruiz, nació el 2 de marzo de 1879. Era hija de Joaquín Pedrós Golf y Mª del Carmen Ruiz Fluxá. Tenía 56 años y era hermana de Dolores, con quien vivía.
  9. Dolores Pedrós Ruiz, nació el 21 de mayo de 1876. Era hija de Joaquín Pedrós Golf y Mª del Carmen Ruiz Fluxá, y hermana mayor de la Carmen. Su padre fue farmacéutico y su familia poseía grandes propiedades rústicas en Caudete y Elche. Estaba soltera y tenía 60 años.
  10. Antonio Puche Martínez, nació el 11 de abril de 1907. Era hijo de José Puche Gil y de Carmen Martínez Bañón. Había trabajado en los ferrocarriles, pero estaba jubilado debido a un accidente. Estaba casado. Tenía 29 años.
  11. Aurelio Ruiz Alcázar, nació en Albacete el 6 de septiembre de 1887. Fue profesor y director en el colegio Lorenzo Luzuriaga desde su inauguración en 1934. Este colegio llevó posteriormente su nombre, hasta que se le cambió por el de Gloria Fuertes. Fue Presidente de la «Confederación Nacional de Maestros» en 1931, y reelegido en 1933, una institución creada «para defender al maestro, la escuela y al alumno«. Fue también periodista, poeta y autor de numerosos libros. En 1905 formó parte de la Asociación de la Prensa, de la que fue su primer Secretario. El 13 de septiembre es detenido junto con otros dos maestros por milicianos, y encarcelado en el convento del Carmen. Su cadáver fue reconocido por el también maestro y amigo José Hernández de la Asunción, entonces concejal de Almansa, quien avisó a la familia. Casado con Josefa Jiménez Hernández, era padre de 3 hijos. Tenía 49 años.
  12. Salvador Sánchez Albertos, nació el 27 de enero de 1892. Hijo de José Sánchez Giménez y de Ana María Albertos Ortuño. De oficio jornalero y permanecía soltero. No se le conoce que participara en actividades políticas o militares. Tenía 44 años.
  13. Cecilia Serrano Díaz, nació el 17 de junio de 1900. Era hija de Francisco Serrano Sánchez y de Concepción Díaz Alcover. Era maestra. Participó en una manifestación para protestar por la retirada de los crucifijos de las escuelas. Colaboraba en las tareas de la parroquia, era catequista y ayudaba a los pobres. Tenía 37 años y se encontraba soltera.
  14. Emerenciana de Teresa Beltrán, nació el 2 de mayo de 1887. Hija de Luis de Teresa Pérez y de Antonia Beltrán Pedrós. Había heredado de sus padres extensas propiedades rústicas en Caudete y se dedicaba a conceder pequeños préstamos. Tras un largo registro en su domicilio ardió toda su contabilidad junto con muebles, libros, cuadros e imágenes religiosas. Tenía 49 años.

Tras recibir aviso, se personaron el agente judicial y un médico forense del Juzgado de Instrucción de Almansa para el levantamiento de los cuerpos. Siete cadáveres, todos varones, estaban en el lado derecho de la carretera, sentido Almansa, en diversas posiciones. A unos 25 metros, y en el mismo lugar, se encontraron los cadáveres de siete mujeres.

Todos los cadáveres presentaban varias heridas sangrantes de bala, de pistola y fusil, además de perdigones de escopeta en órganos no vitales, lo que sugiere que no se buscaba una muerte inmediata, antes de una o varias mortales. También en algunos se apreciaban contusiones por golpes producidos varios días anteriores a su muerte.

En su momento fueron reconocidos Aurelio Ruiz y Juan Martínez, por lo que las autoridades pensaron que el resto de fallecidos podrían ser también de Caudete, recabando auxilio a sus autoridades para la identificación, averiguación de los hechos y captura de los asesinos. Se pudieron identificar todos los cadáveres salvo seis: Carmen y Dolores Pedrós, Antonio Puche y Salvador Sánchez lo fueron el 20 de noviembre, pero Cecilia y Emerenciana tuvieron que esperar hasta 1939, pero no se averiguó nada de los asesinos.

El 9 de octubre de 1936 el juez Antonio Peral García ordenaba la inscripción de estas muertes en el Registro Civil de Almansa. Todos aparecen como “fallecido en el km. 335, hect. 2 de la carretera Ocaña-Alicante el día 29 de septiembre [de 1936] a las 2,30 horas a consecuencia de disparos de armas de fuego”.

En 1939, tras el fin de la guerra, el ejército franquista investigó estos hechos y varios caudetanos fueron acusados de ser los autores. En varios consejos de guerra, manifiestamente faltos de garantías, fueron fusilados por esta y otras causas en Almansa y Albacete. En la confesión de los aprehendidos se expone que varios cómplices pudieron salir de España. Uno de los autores también confesó que los cadáveres de algunas mujeres fueron profanados.

El fin de la Guerra Civil dio paso a las represalias franquistas. Se tienen localizados un total de 216 nacidos o residentes en Caudete que pasaron por las cárceles franquistas. De ellos, el número de ejecutados en cumplimiento de sentencia fue muy elevado en Caudete, llegando a las 54 víctimas. Entre ellas se encontraban dos alcaldes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE): Miguel Camarasa Valera y José Camarasa Valera. Cumpliendo condena en prisión murieron otras diez personas. Casi todos murieron en Almansa o Albacete.

El recuerdo de nuestra historia, pese a lo terrible que a veces sea, debe servir para aprender de nuestros errores, y evitar que nada parecido vuelva a suceder jamás.


Fuente: Joaquín Mollá Francés

Otras fuentes:

Mapa de la Memoria Democrática de Albacete

Foto superior: Aurelio Ruiz Alcázar con algunos de sus alumnos

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