Brexit de la Selección

Editoriales

rojaNuestra Selección, la Roja, ha hecho su particular brexit de la Eurocopa. Los españoles, liados como estábamos con la campaña electoral y las elecciones del domingo, no hemos podido estar al tanto de todo, y llegamos al partido contra Italia resacosos y con las ideas poco claras.

Ni la afición que estaba en el mismo estadio tuvo su minuto de gloria. Ninguno salió afónico, y hasta Manolo el del Bombo parece ser que estuvo más guaseando con su móvil que dándole al instrumento, mientras De Gea trataba de frenar el aluvión italiano.

Llegamos a Francia con moderada ilusión (éramos los campeones), con algo de polémica y con poca brillantez en el juego, y terminamos con más pena que gloria en las primeras de cambio. Volvimos a ver partidos de la Roja con poco empuje, anodinos y con pocos tiros a puerta. El «¡Chuta ya!» desesperado de los aficionados empieza a ser, de nuevo, la tónica general, y cuando no se intenta, el balón no puede entrar.

Todo esto lo dice uno que entiende más bien poco de fútbol, pero veo que coincido con los millones de profesionales de este país, seleccionadores en potencia en su gran mayoría, lo cual me deja más tranquilo. También se habla del «fin de ciclo», refiriéndose, especialmente, a Del Bosque. Hombre, el seleccionador, que nos ha dado los mayores triunfos, ya está mayor, y las ideas también necesitan renovación, pero estaría bueno que ahora se le critique su labor… Lo que es evidente es que hay que evolucionar y comenzar un nuevo proyecto, porque buenos mimbres para el cesto, hay.

Estar en lo más alto de un deporte como el fútbol durante el tiempo que ha estado España es muy difícil. Era normal que la corona se perdiese, pero quizás ha sido el modo de hacerlo, con escasa calidad, lo que ha decepcionado a los aficionados. Nuestro casi paisano Iniesta tuvo un par de partidos muy buenos, De Gea estuvo espléndido en general y Piqué muy combativo, seguramente los más destacados de la selección, pero en conjunto se han mostrado como un equipo muy justito para ganar a equipos teóricamente muy inferiores.

Y repito: lo que no hay que olvidar es que nuestra selección, y Del Bosque, nos han llevado a los mayores éxitos futbolísticos, y no una vez, sino varias. Ha sido un periodo glorioso para el fútbol nacional, y siempre se lo tendremos que agradecer. Lo digo porque a veces nuestra memoria parece como la de los peces, de tres segundos…

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