El alcalde de Caudete, José Miguel Mollá Nieto, ha anunciado que ya han comenzado los trabajos para instalar la bomba de impulsión que permitirá elevar el agua del pozo de Los Viñales hasta el depósito principal del municipio, un paso clave para que esta nueva infraestructura entre en funcionamiento y pueda abastecer a la población.
El primer edil ha recordado que la recuperación del pozo ha sido un proyecto desarrollado en distintas fases durante los últimos meses. En una primera actuación se llevó a cabo el acondicionamiento integral de la captación, que incluyó el cepillado del tubo de revestimiento para mejorar la entrada de agua, el encamisado para garantizar su estabilidad, la limpieza del fondo y la profundización del sondeo hasta los 184 metros, trece metros más que su profundidad original, incrementando así su capacidad de almacenamiento.
Tras completar estas actuaciones se realizó el aforo del pozo, una prueba que tuvo que interrumpirse temporalmente debido a una avería en la maquinaria, aunque finalmente confirmó un caudal de 70 litros por segundo. Según ha destacado Mollá, esta cifra permitiría que el pozo pudiera abastecer por sí solo las necesidades de agua de Caudete incluso durante los meses de verano, cuando el consumo alcanza sus niveles más elevados.
Bomba de impulsión
Posteriormente se ejecutó la conducción que conecta el pozo con el depósito grande, donde el agua será clorada y tratada antes de su distribución. Para ello se ha instalado una tubería de PVCO orientado de 250 milímetros de diámetro, un material que, según el Ayuntamiento, ofrece una elevada resistencia y una larga vida útil.
Ahora, los trabajos se centran en la instalación de la bomba de impulsión, que quedará situada a 100 metros de profundidad. Teniendo en cuenta que el depósito se encuentra unos 90 metros por encima del nivel del pozo, el sistema deberá elevar el agua cerca de 190 metros. A pesar de ello, el alcalde ha señalado que esta nueva infraestructura supondrá un importante ahorro energético, ya que la elevación será entre 40 y 50 metros inferior a la que actualmente se realiza desde los pozos de Santa Ana.
El equipo de gobierno ha optado por instalar una bomba con una capacidad máxima de extracción de 60 litros por segundo, aunque podría haberse elegido una de mayor potencia. La decisión responde a la intención de mantener también en funcionamiento el pozo de San Miguel, repartiendo así el suministro y garantizando una gestión más eficiente de los recursos hídricos disponibles.
La inversión prevista para esta fase asciende a 153.000 euros, IVA incluido. Una vez concluyan estos trabajos, únicamente quedará sustituir el transformador eléctrico para que el pozo de Los Viñales pueda comenzar a suministrar agua a la red municipal, culminando así un proyecto considerado estratégico para reforzar el abastecimiento de agua potable de Caudete.


