Caudete

Caudete en la actualidad

Caudete es una localidad de 10.003 habitantes cuyo término municipal limita con las provincias de Alicante, Valencia y Murcia. Es la sexta mayor población en número de habitantes de la provincia, detrás de Albacete, Hellín, Villarrobledo, Almansa y La Roda.

Cuenta con la mayor densidad de todo el Corredor de Almansa y de la Mancomunidad Monte Ibérico-Corredor de Almansa.

Pertenece a la comarca natural del Alto Vinalopó, con capital en Villena, aunque política, administrativa y sanitariamente forma parte de la comarca del Corredor de Almansa y de su partido judicial.

Por su situación geográfica, ha tenido una evolución demográfica con fases alternas de crecimiento y estabilidad, sin sufrir las habituales sangrías migratorias de las décadas de 1960 y 1970; así, entre 1930 y 1981 se mantuvo en los 7.500 habitantes, con variaciones inferiores al 5%.

Historia

El nombre de “Caudete” parece derivar de CAPDETUM, contracción que debieron hacer los romanos de Caput Deitanorum o Cabeza de los Deitanos, tribu ibérica del sudeste peninsular. Aunque puede también tener su origen en el término “caput aquae” (cabeza del agua), y que hacía referencia a la condición del municipio de cabeza de cuenca hidrográfica del río Vinalopó.

Caudete fue nudo de comunicaciones e importantes asentamiento en época íbera. Dos destacada muestras de esta cultura son la “Cabeza de Toro” y la “Cierva de Caudete” (s. V a.C.). Representan a animales ensalzados a la categoría de divinidad que ejercían de espíritus protectores de enterramientos íberos. Ambas esculturas pertenecen a la necrópolis del paraje de Capuchinos y están expuestas actualmente en el Museo Arqueológico de Albacete.

La “Dama de Caudete”, representación en forma humana de una divinidad o sacerdotisa íbera, es otra de las esculturas que se conserva de este periodo, actualmente alojada en el Museo Arqueológico de Villena.

El hallazgo más reciente ha sido el “Pilar Estela”, parte integrante de una estructura funeraria íbera del s. IV a.C. y curiosamente aparecido entre los muros del castillo de Caudete.

Caudete fue, más tarde, asentamiento romano, del que todavía quedan vestigios. Restos de villas romanas han sido encontrados en los parajes de El Real y Los Santos. Por Caudete discurrían la romana Vía Augusta, que unía las ciudades de Tarraco (Tarragona) y Gades (Cádiz).

De origen musulmán son el primigenio emplazamiento de la villa de Caudete y el poblado o alquería de Bogarra, situado al sudeste del término y del que sólo se conserva la base de su torre defensiva, una construcción de planta hexagonal con muros de tapial y argamasa de cal.

Conquistada por las tropas cristianas de Jaime I de Aragón en 1240, Caudete pasa en 1244 a depender de Castilla en virtud del Tratado de Almizra, otorgándole el entonces infante Alfonso X el Sabio a Sancho Sánchez de Mazuelo la posesión del castillo y la plaza de Caudete. En 1256 Mazuelo vende dicha posesión a Gregorio García, hablándose entonces de que Caudete era un poblado habitado mayoritariamente por mudéjares.

Caudete estuvo entre los siglos XIII y XV en medio de las disputas territoriales que enfrentaron a los reinos de Aragón y Castilla, hecho que determinó su importancia estratégica durante todo este periodo. En 1304, y tras la Sentencia de Torrellas, la localidad se integra en la Corona de Aragón y el Reino de Valencia, circunstancia que definió la singularidad histórica de este municipio, ya que perteneció al Reino de Valencia hasta principios del s. XVIII.

En 1425 el rey Alfonso V de Aragón agregó la villa y castillo de Caudete al Patrimonio Real, con perpetua prohibición de enajenarla. Este hecho permitió a nuestro municipio gozar de los privilegios otorgados al selecto grupo de villas reales.

Más tarde, Juan II de Aragón, en 1470, integró a Caudete entre las 29 poblaciones del Reino de Valencia con voto en Cortes.
La población de Caudete ostenta los títulos de Real, Muy Noble, Muy Leal y Fidelísima Villa.

Con motivo de la Guerra de Sucesión en 1707, la localidad fue ocupada por las tropas inglesas que apoyaban al pretendiente a la Corona Archiduque Carlos de Austria. Con el triunfo del Borbón Felipe de Anjou, nuestra villa pierde sus fueros y privilegios y pasa a formar parte de Villena en calidad de aldea por la Real Provisión de septiembre de 1707. Las tierras de Caudete fueron una de las compensaciones que Villena pidió al nuevo rey por haberle apoyado en la guerra.

Recobra nuestra villa su independencia en 1738, gracias a las gestiones del sacerdote Don Luis Golf. En esta fecha queda incorporada al Reino de Murcia. Desde 1833, con la nueva distribución territorial de Javier de Burgos, forma parte de la provincia de Albacete. Hoy es el quinto municipio de la provincia en peso poblacional.

Monumentos

Destacan entre sus monumentos:

Iglesia de Santa Catalina, en la que todavía se realizan toques de campanas manualmente, tiene su origen data del siglo XIV si bien el imponente torreón de planta cuadrada data de finales del siglo XV. Esta iglesia fue, hasta la restauración del Castillo, el monumento más característico de Caudete. En esta iglesia se puede observar una superposición de los estilos gótico y renacentista, sin olvidar que parte de su emplazamiento corresponde a lo que fue la antigua mezquita mayor de la Villa.

Santuario de la Virgen de Gracia, se encuentra sobre lo que en época visigoda fue un monasterio benedictino. El origen de la actual construcción data del siglo XV aunque la mayor ampliación del santuario correspondió al siglo XVIII, en 1741. Su estilo arquitectónico imita al grecorromano. Es de destacar el Camarín de la Virgen, revestido con manises valencianos de L’Alcora, del siglo XVIII, y el Museo de Mantos de la Virgen, que alberga en sus vitrinas un importante patrimonio artístico y cultural, de entre los que destacan los valiosos mantos de la Virgen de Gracia, siendo el más antiguo del siglo XVII. El santuario está abierto todos los días si bien el Museo de los Mantos de la Virgen sólo abre en domingo.

Plaza de Toros Las Arenas de Caudete, construida por el Conde de San Carlos e inaugurada en 1910. De estilo neomorisco, con predominio de arcos de herradura, muros de mampostería; arcos pilastras y cornisas de ladrillo macizo, de colores amarillo y rojizo. Esta plaza tenía una capacidad para 9.000 personas con tres plantas, pero tras la guerra civil quedó destruida y al restaurarse en 1986, se suprimió la tercera planta y el graderío metálico. Los restos de la antigua plaza fueron llevados a Valencia para la construcción del Mercado de Colón. Fue en aquella época una de las plazas más bonitas de España. Hoy en día es la plaza de toros más importante de la zona.

Finca El Paso (La Corbeyana), también construida en parte y remodelada con sufragio de D. Francisco Albalat Navajas, siendo su constructor el maestro de obras Juan Arellano Sanchez, apenas a unos 1.200 metros del casco urbano; muchos caudetanos y forasteros han oído hablar de la finca El Paso y de las maravillas que allí se encerraban. Dejando aparte su devenir histórico hasta llegar a ser lo que hoy podemos contemplar, no nos encontramos con un edificio aislado sino con varias construcciones que forman una unidad compositiva y funcional.

Iglesia de San Francisco, al igual que la plaza de toros fue inaugurada en 1910. Dastancan la unión de su torre de ladrillo, rematada por una cúpula en forma de bulbo o alcachofa revestida de cerámica blanca y azul, que se asemeja a un estilo bizantino u oriental.

El Castillo árabe de Caudete, antigua fortaleza de origen andalusí, levantada sobre un pequeño cerro en el centro de la actual población. La fortaleza original se levantó en el siglo XII en el extremo noroeste de lo que hoy en día es el Barrio de la Villa, en el tiempo que llegaron los almohades a Al-Ándalus, los cuales ordenaron la construcción de esta fortaleza, conocida durante toda la Edad Media como “Lo castell de Capdet”. La fortaleza caudetana padeció en gran parte las disputas fronterizas entre los reinos de Aragón y Castilla, hasta que en 1360, con la Guerra de los Dos Pedros, los castellanos destruyen el castillo. Tras esta guerra, los castellanos reconstruyeron la fortaleza si bien en este punto perdió sus originales formas andalusíes así como gran parte de su tamaño. El castillo sirvió como lugar desde donde se gobernaba en pueblo hasta el siglo XVI, cuando se abandonó. Tras su abandono el castillo fue utilizado en primer lugar como cementerio, y después como huerto. En el año 2000 se comenzó a restaurar, si bien actualmente hay restauradas dos de sus murallas, en torno a las cuales se han levantado unos jardines, integrando de esta manera a las viejas murallas en la población.

Fiestas y Tradiciones

De ella destacan sus Fiestas Patronales en honor de la Virgen de Gracia. Son Fiestas de moros y cristianos y se celebran del 6 al 10 de septiembre. Las primeras referencias documentadas que se tiene de esta fiesta datan de entre 1588 y 1617.  Son de destacar sus desfiles, Guerrillas (batallas entre bando moro contra el cristiano), los Ruedos de Volantes, Ruedos de Banderas y, cómo no, la Embajada que se representa: los Episodios Caudetanos, baluarte sin duda de las Fiestas. Las entidades encargadas de dar vida a las fiestas mayores de Caudete son organizaciones conocidas como “Comparsas”, y son cinco, tres del bando cristiano, la Comparsa de Guerreros, la Comparsa de Mirenos y la Comparsa de La Antigua, y dos del bando moro, las comparsas de Moros y Tarik.

Destacan también la celebración de los Bailes del Niño, celebración que de la misma forma que los Moros y Cristianos data de muy antiguo, si bien sus precedentes se sitúan en el siglo XVI. Esta celebración consiste en que parejas de caudetanos, ataviados con el traje típico, en los días de Navidad bailan en las plazas del pueblo una serie de jotas valencianas en honor al natalicio del Niño Jesús. En sus primeros tiempos, los bailes se relizaban al son de las dulzainas y los tabalets, instumentos típicos de la región valenciana, si bien hoy día se hacen al son de la banda Santa Cecilia de Caudete.

Otras festividades de Caudete son las fiestas populares de San Antón (fin de semana siguiente al 17 de enero) y San Blas (fin de semana siguiente al 3 de febrero), donde se realizan una serie de juegos populares y procesiones con el Santo.

Destaca a finales de la primavera la Procesión del Corpus Christi, procesión durante la cual las calles que recorre la Sagrada Forma se engalanan de romero y demás hierbas aromáticas.

Ya en verano, el domingo siguiente al 16 de julio, se celebra lo que se conoce popularmente como “La Alcachofa”, la fiesta de la Virgen del Carmen. Ese día se lleva a cabo una procesión con la efigie de Nuestra Señora del Carmen, y en la plaza homónima, desde un artefacto con forma de alcachofa, una niña entona cánticos a la Virgen.

También es significativa la Semana Santa, que sin embargo lleva pocos años celebrándose en el municipio. Los orígenes de la celebración de la Pasión de Cristo en Caudete los encontramos en la procesión del Viacrucis, conocida en Caudete como “Los Pasos”, procesión multitudinaria que se celebra la mañana de Viernes Santo y que data de mediados del siglo XIX.

Para finalizar con el cuadro festivo caudetano podemos nombrar los desfiles de Carnaval, que tienen lugar por la tarde y la noche del sábado anterior al miércoles de ceniza y en los cuales corre el desenfreno y la alegría por las calles. Todo tipo de gente disfrazada de todo tipo de cosas desfila, corre, baila y canta acompañada por las bandas de música del pueblo y por llamativas carrozas.

Poco después del Carnaval comienza la Semana Cultural Festera, celebración que en otras localidades recibe el nombre de medio año festero o ecuador festero, y lo que recuerda esta fiesta es que faltan 6 meses exactos para el comienzo de los Moros y Cristianos. Esta semana cultural se alarga durante casi todo el mes de marzo e incluye actos tan importantes como la Presentación de Capitanías y Damas, la Misa Festera o los concursos gastronómicos.

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