herramientas digitales

Cómo las herramientas digitales pueden ayudar a crecer a tu negocio local

Para muchos negocios locales, internet ya forma parte del día a día. Los clientes buscan tiendas y restaurantes en Google, consultan horarios desde el móvil, miran fotos antes de visitar un establecimiento y usan las redes sociales para conocer nuevos productos.

Para un pequeño negocio, algunas herramientas digitales pueden facilitar estas tareas y ahorrar tiempo.

Convierte tus folletos y catálogos en flipbooks

Si tu negocio ya tiene catálogos, folletos, menús o listas de productos en formato PDF, no tienes que empezar desde cero. Puedes convertir esos documentos en publicaciones digitales.

Con Publuu, por ejemplo, un PDF se puede convertir en un flipbook que es más fácil de leer y que se puede compartir con un simple enlace.

Imagina una tienda que prepara un catálogo para una nueva temporada. En lugar de enviar un PDF como archivo adjunto, puede insertar la versión online directamente en su página web, compartirla por correo electrónico o publicarla en redes sociales.

Lo mismo puede servir para un restaurante con un menú, un hotel con información para sus huéspedes o una empresa que quiere presentar sus servicios.

Haz que tu negocio aparezca en Google

Cuando alguien busca un negocio cercano, Google suele ser uno de los primeros lugares que consulta.

Por eso conviene revisar la información que aparece sobre tu empresa. El nombre, la dirección, el teléfono, el horario y las fotografías deben estar actualizados.

Las opiniones de los clientes también aparecen en esta información. Responder a ellas, tanto si son positivas como si plantean una queja, permite mantener el contacto con las personas que han visitado el negocio.

También es importante revisar de vez en cuando que los datos siguen siendo correctos. Un horario antiguo o un número de teléfono que ya no funciona puede hacer que un cliente no llegue a contactar con el negocio.

Elige bien las redes sociales

No todos los negocios necesitan estar en todas las redes sociales.

Una tienda de ropa puede publicar fotografías de sus productos. Un restaurante puede mostrar los platos del día o avisar de cambios en el menú. Un profesional puede enseñar trabajos anteriores y explicar sus servicios.

Lo importante es elegir las plataformas que utilizan los clientes del negocio.

También conviene pensar en el tiempo disponible. No sirve de mucho abrir varias cuentas y después dejar de publicar. Es mejor mantener una o dos redes activas que intentar estar en todas.

Dale a tu página web un papel útil

Una web no necesita muchas páginas para ser útil.

Los clientes quieren saber qué vendes, cuánto cuesta, dónde estás y cómo pueden contactar contigo. En algunos casos también necesitarán reservar una cita, hacer un pedido o consultar un catálogo.

Esa información debería estar a pocos clics de distancia.

También conviene revisar la versión móvil. Muchas personas entran en una web desde el teléfono. Si una página tarda mucho en cargar o resulta difícil de usar, es posible que el visitante la cierre.

Una web sencilla, rápida y bien organizada puede ser suficiente para un negocio local.

Mantén el contacto por correo electrónico

El correo electrónico sigue siendo una forma sencilla de informar a los clientes.

Una tienda puede avisar de la llegada de nuevos productos. Un restaurante puede anunciar un menú especial. Un negocio de servicios puede informar de nuevas fechas disponibles.

No hace falta enviar mensajes cada semana. Una lista pequeña de clientes que realmente quieren recibir información puede ser más útil que una lista grande de personas que nunca abren los correos.

También es importante que los mensajes sean claros. Un cliente debería saber en pocos segundos qué quieres contarle y qué puede hacer después.

Automatiza algunas tareas

Hay trabajos que se repiten cada semana y que no siempre necesitan hacerse de forma manual.

Las herramientas de reservas permiten que un cliente elija una hora disponible sin tener que llamar al negocio. Los programas de facturación ayudan a preparar y guardar facturas. Otras aplicaciones permiten organizar clientes, citas y tareas desde un mismo lugar.

Estas herramientas no cambian la forma de trabajar de un negocio de un día para otro. Su función principal es ahorrar tiempo en tareas repetitivas.

Ese tiempo se puede dedicar a atender clientes, preparar pedidos o hacer otros trabajos importantes.

Mira qué funciona

Una página web y las redes sociales generan datos que pueden resultar útiles.

Puedes comprobar qué páginas reciben más visitas, qué productos despiertan más interés o qué publicaciones tienen más respuestas y comentarios.

Por ejemplo, si muchas personas visitan una página concreta de tu web, puede ser una señal de que ese producto o servicio interesa a los clientes.

Estos datos no explican por sí solos por qué una persona compra. Pero pueden ayudarte a ver qué contenidos y productos reciben más atención.

No hace falta revisar los datos todos los días. Una revisión de vez en cuando puede ser suficiente para detectar cambios.

La inteligencia artificial también puede ayudar

Las pequeñas empresas también pueden usar herramientas de inteligencia artificial para algunas tareas.

Por ejemplo, pueden servir para preparar un primer borrador de un texto, resumir documentos, buscar ideas para contenidos o responder preguntas sencillas.

También pueden ayudar a organizar información o preparar una lista de ideas para una campaña.

El resultado debe revisarse antes de publicarlo o enviarlo a un cliente. Una herramienta puede crear un texto en segundos, pero no conoce todos los detalles de cada negocio.

La revisión humana sigue siendo necesaria, sobre todo cuando el contenido se dirige a clientes.

No hace falta digitalizarlo todo

Un negocio local no necesita utilizar diez herramientas distintas para tener una buena presencia en internet.

En muchos casos, unos pocos cambios pueden ser suficientes para empezar: mantener actualizada la información en Google, mejorar la web, presentar mejor los productos online o facilitar las reservas.

Después se puede decidir si merece la pena añadir otras herramientas.

También conviene evitar pagar por servicios que el negocio apenas utiliza. Antes de añadir una nueva herramienta, es mejor pensar qué problema va a resolver y cuánto tiempo puede ahorrar.

La tecnología no sustituye el trato con el cliente ni la calidad de un producto o servicio. Puede ayudar a que el negocio sea más fácil de encontrar, a mantener informados a los clientes y a simplificar parte del trabajo diario.

Para un negocio local, ese puede ser un buen punto de partida.


Redacción - CD

Miguel Llorens fundó Caudete Digital en el año 2000. Apasionado de la informática y de la comunicación, desde la creación de este diario local ha mantenido su vocación de informar y su espíritu de servicio público.