CORONAVIRUS & HAMBRE Y MISERIA

Gaspar Albertos

Poco puede aportar un lego en la materia por medio de un artículo de opinión acerca de este terrible problema de salud que prácticamente está afectando al mundo entero, pero muy especialmente al primer mundo, entendiendo así a la civilización occidental, o más bien al capitalismo como sistema económico, no en vano, el foco inicial de contagio se produjo en China, país comunista en su régimen interior pero rabiosamente adaptado al capitalismo en cuanto lo que supone haberse convertido en la primera potencia mundial económicamente.

A partir de esta consideración global se ha podido ir observando como la proliferación del virus ha ido extendiéndose por el mundo precisamente entre los países con más intercambios del tipo que sean, pero que precisan numeroso tránsito de personas como son las relaciones comerciales, ferias, turismo internacional, etc., de ahí lo comentado anteriormente de que a quien está atacando el virus con más virulencia es a los países de la que denominamos civilización occidental. Obsérvese como del entorno geográfico de China se contagian seriamente Corea del Sur y Japón (economías ferozmente capitalistas) pero poco se habla del problema de contagio en los países del sureste asiático, Indonesia, India, América Latina o África en general.

Y aquí es donde quería llegar. En esta ocasión parece que el destino (al menos hasta el momento) ha querido preservar de lo severo de esta pandemia a los países del tercer mundo… ¡que bastante tienen con lo suyo! Estamos cansados ya (y hasta inmunes) de leer, ver y oír en los medios de comunicación los terribles casos de enfermedades, falta de agua potable e higiene y hambre, miseria en definitiva, que continuamente asolan a países africanos y asiáticos y aún ahora, que tenemos en el mundo occidental un problema de salud que nos aseguran que se va a resolver simplemente ¡asaltando los supermercados, lavándose las manos y quedándose en casa! nos enrocamos en nosotros mismos.

¿Alguien se atreve a averiguar frente a las aproximadamente 10.000 muertes que en lo que llevamos de año ha producido el coronavirus las que habrán producido todas y cada una de las miserias que sufre el tercer mundo y de manera muy sangrante el hambre? Y aquí cargándonos de alimentos perecederos hasta los ojos para después tirarlos a la basura.

A nivel nacional, tiempo habrá para analizar de qué manera y con que acierto nuestras autoridades políticas vienen afrontando este problema. Solamente ahora hago referencia aquí, y poniendo en cuarentena, el dicho de aquel sabio que dijo que “cada persona es dueña de sus silencios y esclava de sus palabras”.

No es hora de tener “miedo a equivocarse”.

Sigamos todos las recomendaciones para erradicar este virus de nuestra vida ordinaria, confiemos en nuestro sistema sanitario y cuando pase todo… “acordémonos más de ayudar a los negritos”.

Gaspar Albertos

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