Crédito vs. inflación

Interesante

En ocasiones, lo más conveniente para vencer la inflación es aprovechar los nuevos préstamos rápidos y fáciles (nemme nye kviklån) y disponer de un dinero que nos permita ampararnos en inversiones que generen dividendos o, al menos, conserven valor. De esta forma, podemos evitar que parte de nuestro patrimonio se vuelva sal y agua.

En escenarios inflacionarios, la moneda en curso pierde valor más rápido de lo habitual, por lo que es mal negocio mantenerla en nuestro bolsillo por mucho tiempo, so pena de perder valor adquisitivo.

Adoptando estrategias para enfrentar el problema

Lo que se aplica es estos casos es llevar la liquidez a niveles mínimos requeridos, y el resto invertirlo lo más rápido posible en bienes que, idealmente, no sean perecederos, y que de cierta forma su valor se mantenga en el tiempo, o aumente.

Por supuesto que, dependiendo de la capacidad de negociación de esos bienes, en cualquier momento se podrán intercambiar nuevamente por dinero corriente, si acaso sobreviene una necesidad de efectivo.

El dinero proveniente de un préstamo puede también servir para hacer colocaciones en otras monedas que no sufran de las perversiones que provoca la inflación, y de esta manera proteger la capacidad futura de compra sin perder la cualidad líquida del activo.

Si, además, las tasas de intereses están por debajo del índice inflacionario, entonces estarán presentes todos los incentivos para endeudarse a plena capacidad para este propósito. Sólo con los efectos de la inflación esos préstamos se amortizarán solos.

Cuando el crédito es nuestro aliado

Estas tasas de interés son fijadas por el ente regulador –normalmente, el Banco Central–, así que si se toman préstamos de intereses variables en el tiempo, habría que tomar las precauciones pertinentes y, quizá, correr menos riesgos en este sentido. En ese caso, puede que lo prudente sea tomar préstamos a plazos menores para controlar el riesgo con mayor certeza.

Otro recurso es diversificar las monedas de las que provienen las fuentes de ingresos. Es decir, ampliar los espacios geográficos hacia donde enfilamos nuestra oferta de productos y servicios. Esto también traería como consecuencia obtener liquidez en moneda desembarazada de problemática inflacionaria.

Actuar a tiempo

La salud financiera está amenazada siempre que estén presentes índices que sobrepasen un dígito. Por ello, es muy pertinente monitorear la información que publiquen las autoridades periódicamente, para adoptar las decisiones que sean necesarias en cada escenario.

No habría que esperar a que se presente en todo su apogeo el problema para tomar medidas. Observando las tendencias y educándose económicamente para reconocer los factores que pueden detonar un problema que llegue a niveles preocupantes, puede evitarse sufrir de grandes descalabros patrimoniales.

Actualmente, podemos resolver estrecheces económicas tan solo con oprimir un botón en nuestro navegador preferido de Internet, sin mayores papeleos y de manera sencilla. Incluso, y a diferencia de las entidades bancarias tradicionales, podemos optar a mejores préstamos de dinero con historial crediticio negativo (bedste lån penge med rki).

Esto, debido a la gran oferta crediticia que podemos localizar hoy en día en portales temáticos, que son una oportunidad cierta para contar con herramientas que nos den ventajas para abatir la inflación.

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