El periódico La Tribuna de Albacete ha publicado hoy una entrevista a Manuel Huesca Ortuño.
Natural de Caudete, Manuel Huesca compagina su profesión como camionero por las carreteras europeas con una vocación profunda por la poesía. Su trayectoria vital es un ejemplo de cómo los sueños pueden retomarse incluso en etapas tardías de la vida. A día de hoy, el autor ha publicado tres poemarios y afirma no concebir su vida sin la escritura, a la que considera una parte esencial de su identidad.
Aunque escribió en su infancia, el rechazo escolar le llevó a abandonar la poesía durante años. No fue hasta los 42 cuando volvió a escribir, convirtiendo la palabra en una herramienta de autoconocimiento y comprensión del mundo. Un punto de inflexión fue una frase escuchada en Radio 3 —«Todos llevamos la maleta del dolor en la vida»— que despertó definitivamente su necesidad de expresarse y afrontar sus propias vivencias a través de la poesía.
Desde 2019, Huesca escribe durante sus descansos en ruta, acompañado de libretas y bolígrafo, en una soledad que define como formativa. De aquellos primeros textos casi secretos surgieron sus dos primeros poemarios, Desde el silencio de mi voz (2020) y El hombre que nunca nació (2022). Su tercer libro supone un giro estilístico respecto a los anteriores y cuenta con el prólogo de Daniel Sánchez Ortega, a quien el autor muestra un profundo agradecimiento.
El poeta define su escritura como íntima y emocional, una lucha constante entre la búsqueda interior y el fuego creativo. No escribe con la intención de obtener premios, sino de romper el silencio desde la verdad y lo vivido. Su experiencia personal y profesional, marcada por la soledad del oficio y un aprendizaje continuo, impregna cada uno de sus versos, donde la poesía actúa —en sus propias palabras— como un bisturí capaz de abrir, sanar y revelar.

