En España, hablar con un bot ya no suena a “cosa de Silicon Valley”. En 2025, el 37,9% de la población de 16 a 74 años declaró haber usado herramientas de IA generativa en los últimos tres meses, según el INE. Ese dato es grande por sí solo, pero lo más llamativo es cómo se reparte: la adopción es muy alta en jóvenes y cae con fuerza a medida que sube la edad. Y eso está empujando un cambio cultural: la IA deja de ser “una app” para convertirse en un canal de conversación.
Qué cuenta como “bot IA” en España (y por qué importa distinguirlo)
Cuando decimos “bots IA”, solemos meter en el mismo saco tres cosas distintas:
- Chatbots utilitarios (IA generativa generalista): para buscar información, resumir, traducir, redactar, planificar.
- Bots de empresa: atención al cliente, FAQs, soporte técnico, automatización interna.
- Compañeros IA: bots diseñados para una interacción más “relacional” (tono cálido, continuidad, personalidad), a veces con componente lúdico o íntimo.
La distinción importa porque los indicadores y las motivaciones cambian: no es lo mismo pedirle a un bot “hazme un resumen” que usarlo como “compañía” al final del día.
La foto oficial: quién usa IA generativa y para qué
Los datos del INE dan una radiografía muy útil. Además del 37,9% total, el instituto detalla el uso por finalidad: 30,2% para fines privados, 17,9% por motivos profesionales (trabajo) y 16,2% para educación formal (escuela, universidad, etc.).
También aparecen diferencias por sexo: 39,9% de los hombres frente a 35,9% de las mujeres. Pero el gran motor es la edad: entre 16 y 24 años, el uso sube a 75,6%; y en 65–74 baja a 7,4%. En otras palabras: para una parte enorme de la juventud, hablar con IA es casi tan natural como usar mensajería.
Y si lo ponemos en contexto europeo, Eurostat situó en 32,7% el uso de herramientas de IA generativa en la UE (16–74) en 2025. España, con el dato del INE, queda por encima de esa referencia.
“Consultas” típicas: qué le preguntan los españoles a los bots (y cómo lo preguntan)
En la práctica, muchas consultas españolas se parecen a esto:
- “Explícame X como si tuviera 12 años” (claridad rápida).
- “Resúmeme este texto en 7 líneas” (síntesis).
- “Reescribe este correo con tono formal pero amable” (redacción con estilo).
- “Hazme un plan de estudio de 4 semanas” (estructura).
- “Dame ideas de viaje con presupuesto X” (planificación).
- “Compara A vs B y dime cuál conviene para…” (decisión).
Un dato curioso (y muy poco conocido) es que, en muchos motores de “búsqueda con IA”, una sola pregunta del usuario puede disparar varias búsquedas internas. Un estudio de Qwairy (102.018 consultas analizadas) describe este fenómeno como query fan-out y muestra que depende mucho del proveedor. Y hay “palabras gatillo”: en la síntesis divulgada por Abondance, prompts que incluyen términos tipo “list” pueden elevar drásticamente el número de búsquedas internas (hasta decenas), mientras que “top” o “vs/comparison” también lo incrementan.
¿Traducción práctica para España? Cuando alguien pide “top 10”, “mejores” o “comparativa”, el sistema suele entrar en modo exploración: busca más, cruza fuentes y luego redacta. Eso explica por qué estas consultas “de compra” o “de decisión” se han vuelto tan populares.
De hecho, un panel citado por prensa a partir de datos CNMC señala que más del 35% de usuarios de internet en España ya usa asistentes de IA en su vida cotidiana, con ChatGPT como líder (30,6%) y porcentajes menores para otros asistentes. El mismo contenido menciona que un 8,2% paga por servicios de IA y que una proporción muy alta ha interactuado con alguna herramienta recientemente (según el informe citado).
Empresas: los bots dejan de ser “piloto” y se vuelven proceso
En el plano empresarial, el INE también ofrece un dato muy claro: el 21,1% de las empresas de 10 o más empleados utiliza IA (primer trimestre de 2025). Además, el sector servicios aparece como el más intensivo (25,7% según el desglose por sectores en la nota).
Aquí los “bots” suelen entrar por dos puertas:
- Atención al cliente (respuestas repetitivas, triage, horarios, incidencias).
- Productividad interna (redacción comercial, resúmenes, propuestas, soporte a equipos).
Y, como termómetro social, Funcas reporta que el uso frecuente de ChatGPT subió del 14% al 28% entre 2024 y 2025 en España (y, en perspectiva larga, del 4% al 28% entre 2023 y 2025).
Compañeros IA: cuando el bot pasa de “herramienta” a “presencia”
El salto hacia los compañeros IA suele ocurrir cuando el usuario ya no busca solo eficiencia, sino también acompañamiento, prueba y error social, o simplemente entretenimiento conversacional.
En España hay señales interesantes, aunque muchas vienen de encuestas con muestras específicas. Por ejemplo, una encuesta de Gleeden realizada entre sus propios usuarios (9.273 participantes, noviembre 2025) indica que hasta un 20% dice haber usado IA con fines eróticos, y un 24% afirma que a veces le resulta más fácil abrirse emocionalmente a una IA. En esa misma encuesta, lo que más “atrae” de una IA como compañera es su disponibilidad (36%) y la personalización (32%). Importante: esto no representa a toda la población española, pero sí muestra por qué el formato “compañero” engancha: cero juicio, disponibilidad total, y conversación a medida.
En paralelo, el CIS refleja que la sociedad española combina curiosidad con cautela: una gran mayoría pide transparencia y regulación, y existe una sensación extendida de incertidumbre sobre la IA. Ese mix suele traducirse en un uso bastante pragmático: “sí a que me ayude”, “no a que se coma mi vida”.
Un ejemplo de compañero IA en español
Como ejemplo de plataforma centrada en “compañía virtual”, en el dominio español aparece Joi AI, que describe un servicio para chatear con un “amigo/a virtual” mediante interfaces de texto y voz, y que se apoya en términos y políticas públicas. En sus Términos y condiciones y su Política de privacidad figura “Última actualización: 4 de febrero de 2026”.
Un detalle positivo (desde el punto de vista de confianza) es que la política de privacidad declara explícitamente que no vende los datos personales y describe categorías de datos y finalidades (incluida verificación de edad y datos de uso).
Cierre: por qué esto está funcionando en España
Si tuviera que resumir “cómo usan los españoles los bots IA” en una frase: primero para ganar tiempo, después para ganar claridad, y en algunos casos para sentirse acompañados. Los datos del INE confirman la adopción masiva entre jóvenes y el crecimiento en trabajo/estudios; los de empresa muestran que la IA ya entra en procesos; y el fenómeno “compañero IA” aparece como una extensión natural cuando la conversación deja de ser solo funcional.

