La empresa Feygrama, SL prepara el traslado de su actividad desde Chinchilla de Montearagón hasta Caudete, donde proyecta desarrollar la fabricación de envases y embalajes de madera, así como la reutilización, reparación y montaje de palés. Las instalaciones tendrán capacidad para tratar hasta 500 toneladas de residuos de madera al año, con un almacenamiento simultáneo máximo de 66 toneladas.
La Dirección General de Calidad Ambiental ha formulado el informe de impacto ambiental del proyecto y ha determinado que no es necesario someterlo a una Evaluación de Impacto Ambiental Ordinaria, al considerar que no tendrá efectos significativos sobre el medio ambiente siempre que se cumplan las medidas preventivas, correctoras y de seguimiento establecidas. La resolución está fechada el 14 de agosto y ha sido publicada este lunes, 24 de agosto, en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.
Una nave industrial de más de 500 metros cuadrados
La actividad se pretende desarrollar en una nave industrial ya construida en el paraje Los Villares, concretamente en la calle Diseminados 1716, polígono 4, parcela 333, dentro del término municipal de Caudete.
El inmueble dispone de una superficie útil total de 513,17 metros cuadrados, distribuidos entre las zonas de producción y almacenamiento, oficinas, dos aseos-vestuario, comedor y un espacio exterior destinado al compresor.
El proyecto no contempla levantar nuevas edificaciones ni ampliar la nave existente. Las actuaciones previstas se limitarán principalmente a adecuar las instalaciones de alumbrado y protección contra incendios. El inmueble cuenta ya con suministro eléctrico, telecomunicaciones, agua, acceso rodado y saneamiento mediante una fosa séptica estanca.
El informe ambiental recoge expresamente que la implantación en Caudete corresponde al traslado de Feygrama desde su anterior ubicación en Chinchilla de Montearagón, por lo que se trata de una actividad empresarial ya existente en la provincia de Albacete que proyecta cambiar su ubicación.
Recuperación y reparación de palés usados
Una parte fundamental de la actividad estará relacionada con la recuperación de madera. El proceso comenzará con la recepción de palés usados y madera fitosanitaria de pino, presentada en forma de tablas, tacos o barras.
Los palés usados serán desmontados para recuperar aquellos componentes que puedan volver a aprovecharse. Posteriormente, los palés deteriorados serán reparados o sus piezas reutilizadas para montar otros mediante tablas, tacos de madera y clavos.
Una vez finalizado el proceso, los palés permanecerán almacenados en las instalaciones hasta su comercialización.
La actividad incorpora de este modo un componente de economía circular, puesto que parte de la materia prima procederá de residuos de madera y palés usados que, en lugar de ser eliminados, podrán reincorporarse nuevamente al proceso productivo.
La capacidad máxima prevista será de 500 toneladas anuales de tratamiento de residuos de madera, mientras que las instalaciones podrán almacenar simultáneamente hasta 66 toneladas.
El proceso industrial no necesitará agua
Las operaciones que desarrollará Feygrama serán fundamentalmente mecánicas y no requerirán consumo de agua durante el proceso industrial.
Los principales residuos generados serán restos de madera y clavos, que deberán entregarse a gestores autorizados, además de los residuos urbanos habituales producidos por los trabajadores.
Asimismo, no están previstos vertidos industriales procedentes de la actividad. Las únicas aguas residuales serán las generadas en los aseos y se conducirán hasta la fosa séptica existente en la parcela.
Alegaciones durante la tramitación ambiental
El procedimiento de evaluación ambiental también ha contado con alegaciones. La Asociación Ecología y Libertad presentó en abril diferentes objeciones relacionadas, entre otras cuestiones, con la situación urbanística de la edificación, la suficiencia del documento ambiental para valorar los efectos de una actividad vinculada a la gestión de residuos y la vulnerabilidad de las instalaciones ante posibles riesgos naturales.
La Dirección General de Calidad Ambiental señala en su resolución que la legalidad urbanística de la nave y la concesión de las correspondientes licencias son competencia del Ayuntamiento de Caudete.
Respecto a las cuestiones medioambientales, la Junta considera que la documentación presentada, junto con los diferentes informes sectoriales recabados durante el procedimiento, permite evaluar adecuadamente los principales impactos y establecer las medidas necesarias para prevenirlos o corregirlos.
El proyecto supera el trámite ambiental, pero todavía necesita autorización
La Junta de Comunidades concluye que el proyecto de Feygrama no necesita someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, al no prever efectos significativos sobre el medio ambiente siempre que la empresa cumpla las condiciones recogidas en el informe.
Superar este procedimiento ambiental, sin embargo, no supone todavía la autorización definitiva para iniciar la actividad. El órgano competente deberá adoptar posteriormente la resolución correspondiente para autorizar o denegar el proyecto, además de las licencias y autorizaciones que resulten exigibles.
El informe de impacto ambiental tendrá una vigencia máxima de cuatro años si durante ese periodo el proyecto no es autorizado y no comienza su ejecución.


