La Concejalía de Patrimonio propone realizar un estudio arqueológico del poblamiento rural de la Vega de Bogarra La Torre de Bogarra presenta gran interés no sólo por la presencia de la propia torre, sino también por una serie de evidencias materiales que apuntan hacia la existencia de una alquería, una necrópolis e incluso una cerca defensiva

Ayuntamiento

El concejal de Patrimonio Histórico, Diego Cuenca Olivares, ha informado de que en la última Junta de Gobierno Local se dio el visto bueno a la solicitud de subvención al Instituto de Estudios Albacentenses dentro de la convocatoria de Proyectos de Investigación sobre el Patrimonio Arqueológico Local, para la actuación del «Estudio Arqueológico del Poblamiento Rural de la Vega de Bogarra».

Indicaba el edil que tras la actuación sobre los restos de la Torre, entre el Consistorio y el propio Institutito provincial, la oportunidad estaba ahora en darle continuidad a este espacio y prestarle la atención debida.

La Torre de Bogarra presenta gran interés no sólo por la presencia de la propia torre, sino también por una serie de evidencias materiales que apuntan hacia la existencia de una alquería, una necrópolis e incluso una cerca defensiva que, en conjunto, materializan un yacimiento de aproximadamente 3.000 m², restringidos entre los dos caminos que separan la acequia y el balsazo de Bogarra.

A 600 metros de distancia, debemos situar el yacimiento ibérico de Bogarra, caracterizado por una abundante presencia de materiales cerámicos de diversas producciones y tipologías, que dibujan un repertorio propio del ibérico pleno, y más concretamente del siglo IV. Las investigaciones desarrolladas hasta la fecha tienden a caracterizarlo como un hábitat de carácter agrícola en el llano, con una extensión aproximada de 0,3 Ha.

Lectura microespacial

Partiendo de ambos hitos principales, el estudio trata de aglutinar a ambas zonas mediante un trabajo de prospección arqueológica correctamente estructurada, que permita incrementar el conocimiento histórico-arqueológico de un paisaje cultural de vocación agrícola como es la vega de Bogarra.

Con ello se busca obtener una representación espacial precisa de los distintos conjuntos materiales, que permita extraer una lectura microespacial de las distintas zonas en las que se identifique una mayor representatividad cuantitativa de materiales arqueológicos a través de la confección de mapas de densidades de materiales cerámicos.

Por otro lado, el reconocimiento de las distintas producciones, tipos y decoraciones que componen estos conjuntos materiales, contrastado con los repertorios conocidos hasta la fecha en los numerosos contextos documentados en zonas geográficas cercanas, puede suponer un aporte de gran interés de cara a obtener una mayor precisión sobre las cronologías relativas a los episodios de ocupación de cada periodo histórico.

Los trabajos se prevé que puedan ser desarrollados en 35 jornadas con 4 arqueólogos y estudiantes de Arqueología, contando para ello con un presupuesto de 7.055 euros (IVA incluido), donde el IEA podrá aportar hasta el 80% de la actuación como máximo.