La digitalización, clave para el avance de comercios y empresas

Editoriales

Editorial – Caudete Digital /


“Es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias”. Esta frase es de Albert Einstein, y lleva implícita toda una filosofía que hoy en día se puede aplicar a muchos ámbitos de nuestras vidas.

En lo referente a la crisis sanitaria y económica que ahora nos afecta, y su impacto en empresas, negocios y comercio en general, esa filosofía se está traduciendo en un resorte que ha hecho saltar muchas barreras que desde hacía tiempo estaban “aparcadas”. Pendientes de romper en un momento mejor… pero que nunca llegaba.

Nos referimos a entrar de forma mucho más decidida en la era de la digitalización. España ha iniciado en dos meses otra fase, no de desescalada, sino de despertar tecnológico. Se ha generalizado, a la fuerza, el teletrabajo. Hemos aprendido rápidamente a comunicarnos telemáticamente, a crear videoconferencias entre grupos. Hemos descubierto lo fácil que resulta pedir la compra por Whatsapp, o por correo electrónico. Se ha generalizado la banca móvil, hasta para los más reacios.

Y hemos visto que todo eso, es bueno. Y sencillo. No era para tanto… También las empresas, los comercios, los negocios… están viendo cómo las posibilidades de gestión online las tenían muy desaprovechadas. Y la necesidad ha hecho que todo el mundo digital se potencie, y nos potencie a todos.

La pandemia, junto a la necesidad de una comunicación telemática obligada, ha hecho que se aumente la creación de páginas web empresariales. La venta online, o la oferta de catálogos de productos por Internet, se ha hecho imprescindible en muchos sectores, porque los potenciales clientes sólo podían acceder a través de las redes. El sector del vino, por ejemplo, está sorteando parte de la crisis a través de la venta online.

Todo este movimiento hacia adelante no va a parar. La estrategia es no quedarse atrás, y disponer de las herramientas necesarias para poder competir en un mismo terreno de juego: el digital. Esto implica muchas cosas, no sólo la comunicación telemática. Por ejemplo, las empresas deben tender, de una vez por todas, a eliminar el papel de sus oficinas. Facturas, nóminas, informes… Todo se puede digitalizar, tener siempre accesible, y sin ocupar espacio: en la nube. Esta transformación tiene innumerables ventajas: orden, disponibilidad, espacios limpios, seguridad, accesibilidad desde cualquier parte del mundo… En una palabra: eficiencia.

La revolución digital ha costado despegar en nuestro país pero, poco a poco, a base de crisis, se ha visto la necesidad imperiosa de disponer de esta tecnología para ser mucho más competitivos. No sólo las empresas y negocios: también los propios ciudadanos.

Y aunque la brecha digital sigue existiendo, los gobiernos deben tratar de reducirla urgentemente para que la inmensa mayoría de nuestra sociedad sea capaz de hacer frente a los retos del futuro en buenas condiciones.

Comparte esta noticia:

- | | | |

Deja una respuesta