Limpiar y desinfectar: ¿Por dónde comenzar las labores de higiene?

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Son numerosos los lugares donde se pueden acumular gérmenes y microorganismos capaces de transmitir peligrosas enfermedades. Tanto en el hogar como en la oficina, es fundamental planificar las labores de higiene para minimizar el riesgo de contaminación.

La suciedad acumulada en las superficies del hogar favorece el crecimiento de bacterias o virus, por lo que es necesario tomar medidas para contrarrestar a estos indeseables visitantes.

Un punto que hay que tener claro es que limpiar y desinfectar no es lo mismo. Realizar la limpieza habitual, muchas veces, no logra eliminar todos los gérmenes que están presentes en la vivienda o en el lugar de trabajo.

Una superficie que aparentemente parece limpia puede estar contaminada con bacterias que no se ven a simple vista.

En el hogar, hay dos áreas que deben tener una especial atención a la hora de limpiar y desinfectar. Se trata de la cocina y los baños. Con relación a la primera, es preciso explicar las razones por las que debe mantenerse ordenada y pulcra.

Cocina aseada

La cocina es el lugar de encuentro de la familia, en el que se preparan los alimentos y donde son cocinados. En el caso de no realizar una limpieza en profundidad, se corre el peligro de que aparezcan plagas o roedores.

Por esta y muchas otras razones, la vivienda debe contar con todos los utensilios necesarios para garantizar su correcto aseo. Aquí entran en juego los estropajos, guantes, cepillos, desinfectantes y fregonas.

En el caso de los estropajos, hay que eliminar los restos de comida tras cada uso, escurrirlos para minimizar la humedad y emplear algún producto que impida el desarrollo de los gérmenes.

Uno de los elementos de la cocina que también puede alojar microorganismos es la tabla de picar. Su correcto lavado es vital, ya que pueden presentarse casos de contaminación cruzada por cortar carne y verduras a la vez. La sugerencia es emplear tablas independientes para cada finalidad.

El fregadero de la cocina es otra de las superficies en las que hay que poner especial atención.

Es aquí donde llegan todos los microorganismos después de limpiar la carne, frutas o los vegetales. Al ser un lugar húmedo, estos diminutos seres encuentran un lugar ideal para reproducirse.

Los baños y la oficina

La limpieza de los baños, ya sea en el hogar o en la oficina, debe estar en lo alto de la lista de prioridades a realizar. En el caso de las viviendas, su aseo puede ejecutarse una vez a la semana.

Respecto al ámbito empresarial, la limpieza del baño debe ejecutarse al menos dos veces al día, ya que se trata de lugares en los que constantemente entran y salen empleados, clientes o proveedores.

Por lo general, las compañías contratan empresas de limpieza para que ejecuten todas estas tareas, mientras la organización se dedica a desarrollar sus modelos de negocios. Una de ellas es Innova FS, que ofrece sus servicios de limpieza de oficinas en Móstoles a la vez que garantizan la continuidad de las operaciones corporativas.

En las oficinas también hay que limpiar regularmente el área donde se dispone la cafetera, ya que la concentración de gérmenes podría ser alta. Los tiradores de las puertas y las superficies de los escritorios deben ser aseadas a menudo. Lo mismo ocurre con periféricos como el mouse y el teclado, que son una suerte de imán para las bacterias.

Si la compañía ha decidido elegir empresas de limpieza para mantener una imagen de pulcritud, entonces el consejo es entrar en la página webdeprofesionales.es, que es una revista online de profesionales en la que se puede encontrar el personal más adecuado para cada labor de higiene.

En cuanto a los baños del hogar, una recomendación para evitar los microorganismos es mantener ventilado el lugar constantemente. Un consejo adicional es secar los azulejos tras la ducha y emplear algún tipo de desinfectante.

Tanto la ducha como el asiento del inodoro hay que limpiarlos y desinfectarlos con regularidad. Para ello pueden emplearse toallas desinfectantes para eliminar los gérmenes de la tapa y del depósito o la cisterna.

También hay que estar preparado durante el desarrollo de la temporada de lluvias, ya que el agua sucia puede contener millones de microorganismos portadores de enfermedades.

Puede parecer obvio, pero uno de los consejos más útiles para minimizar la aparición de cualquier problema de salud es lavarse las manos frecuentemente con abundante agua y jabón. En el momento de toser o estornudar, se debe cubrir la boca con el antebrazo.

Las tareas de limpieza en la oficina hay que efectuarlas para generar un ambiente pulcro y lleno de armonía, con energía positiva y compañerismo. En el hogar, la familia estará más segura, libre de enfermedades, y compartiendo espacios que inviten al ocio y entretenimiento.

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