Lourdes Cañizares Flores, una caudetana en Innsbruck (Austria)

Editoriales

lourdes_y_adrian2Lourdes Cañizares Flores es una caudetana joven y valiente que decidió buscarse la vida fuera de nuestro país hace tres años. Ni corta ni perezosa, cogió las maletas, y junto a su pareja Adrián, diseñador gráfico y también de Caudete, pusieron rumbo a Innsbruck, una bonita ciudad de Austria, a la búsqueda de trabajo, y sin tener ni idea de alemán, por cierto…

Lo de Innsbruck fue fruto de la casualidad. Una amiga que vive alli se ofreció a ayudarles, y entre eso y las preciosas fotos de la ciudad que les enviaban, decidieron probar suerte en ese lugar.

Lourdes es Historiadora del Arte con Master en Restauración y Conservación de Bienes Culturales. Hace un par de años estuvo restaurando la Ermita de Santa Ana de Caudete, y poco después inició su aventura austríaca con la esperanza de poder ejercer su profesión. Los comienzos nunca son fáciles, y menos aún cuando tienes que desplazarte fuera de tu país, con nuevas costumbres y, sobre todo, con un nuevo idioma que no se domina. Así que eso de poder trabajar en puestos especializados sin hablar alemán, pronto descubrieron que iba a ser muy complicado. Por suerte, Lourdes domina el inglés y el italiano, lo que le sirvió para ir abriéndose camino.

Ambos consiguieron trabajo, ella como camarera en un hotel, y él en un McDonalds. Una bendición, porque, según cuenta Lourdes, es como verse «aceptado» por una sociedad en la que, en principio, eres un extraño. También les permitió ganar algo de dinero y, muy importante, ir conociendo el idioma.

Al año de estar trabajando, Adrián consiguió trabajo en Ikea. Lourdes pidió una excedencia de seis meses para aprender alemán, y se sacó el B1. Mientras se sacaba el B2, le surgió la oportunidad de realizar una Propuesta de Intervención de Restauración de una fachada en la ciudad de Innsbruck… Para su sorpresa, la seleccionaron y le dijeron que empezaría la restauración en febrero de 2016. Con el B2 aprobado, y con mucha ilusión, empezó a enviar CV a todos los museos de Innsbruck. Las cosas empezaban a cambiar.

Así, nuestra paisana se convirtió en la Jefa de Restauración en un edificio enorme. Su trabajo consiste en limpiar los relieves escultóricos de piedra, hacer los arreglos pertinentes, como reposición, o pintarlos para que destaquen, así como realizarles la protección.

Pero el primer día que comenzó este trabajo, la llamaron del «Tiroler-Landesmuseum«, el Museo de las Tierras Tirolesas. ¡Ésa sí fue una enorme sorpresa para Lourdes! Habían visto su CV y estaban interesados en su perfil.

Para alegría de Lourdes, desde el 1 de abril trabaja también en el departamento «Restaurierungswekstätte für Gemälde, Skulpturen und Kunstgewerber» (Restauración de Pintura, Escultura y Artes Decorativas) del Museo Regional Ferdinandeum. Este museo ofrece un viaje a través de la historia y el arte del Tirol. Desde la época prehistórica hasta la edad moderna, pasando por la era romana y la Edad Media. Entre los objetos exhibidos destacan obras maestras del arte románico y gótico, una gran colección holandesa con lienzos de Brueghel y Rembrandt, piezas del barroco y del siglo XIX, una colección de valiosos instrumentos musicales, la colección de arte Biedermeier y la Galería Moderna con cuadros de Egger-Lienz, Klimt y Kokoschka.

Ahora compagina ambos trabajos: 20 horas semanales en el Museo y 25 horas semanales en el andamio, realizando las labores de restauración. Y ambos, directamente relacionados con lo que ha estudiado, y con lo que la apasiona: el mundo del arte y la restauración. Su actividad profesional no ha podido empezar con mejor pie, y su currículum empieza a acumular una experiencia muy valiosa de cara al futuro. Seguro que oiremos hablar de Lourdes muchas más veces…

Ésta es la evidencia de que los sueños se pueden conseguir, pero hay que perseguirlos allá donde estén. Con trabajo, sacrificio e ilusión, pocas cosas se pueden quedar fuera de nuestro alcance.

¡Enhorabuena!

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