Mucho más que una bebida

Interesante

Por la mañana con el diario, por la tarde haciendo la ronda con amigos. Dulce, amargo, caliente o frío, o incluso con jugos o leche. Las variedades y situaciones en las que se consume son infinitas, hasta se han producido gaseosas sabor Yerba-Mate. Pero esta hoja centenaria trae consigo un conjunto de retazos de historia sudamericana más profundos de lo que se cree. Para más curiosidades y datos de interés de este folclórico brebaje, le recomiendo que pase por Taragui. ¡Empecemos!

Un poco de historia

Los mismos Guaraníes la consumían, ya sea mascándola, como la hoja de coca, y bebiendo agua aparte, o con el brebaje ya preparado, tomándose como un estimulante para largos recorridos a pie o refrescante con agua fría. Solían, además, plantarlas en los lugares donde estaban enterrados sus allegados. De esa forma lograban tener una conexión con ellos a través del beber socialmente el preparado de esas hojas. Mismo ritual es, en parte, el que perdura cuando se ve a un círculo de personas tomando mate. De la misma manera prevaleció también el tereré, preferido para calmar el calor del verano.

Cómo preparar un buen mate

El mejor mate (recipiente) que vaya a encontrar va a depender de sus gustos. Los preferidos, generalmente, son los de calabaza y los de vidrio. Los de calabaza dependen de un proceso de curación para raspar excedentes de las paredes internas, pero a muchos les encanta el leve tono que le da a la infusión y que no difunda el calor, permaneciendo en la temperatura justa. Los defensores del mate de vidrio atribuyen que, gracias a sus propiedades, es la forma de conservar mejor no tanto la temperatura, pero sí el sabor, completamente sin alterar, de la yerba. Nuevamente, son importantes las preferencias de cada quién.

Llene el envase que disponga aproximadamente hasta la mitad. Vamos a tapar con una mano la boca del mate y a sacudirlo, sacando así parte del polvillo (mucho polvillo en la yerba podría resultar molesto). Después de sacudirlo dejamos que la yerba quede más elevada de un borde, formando un huequito en el otro extremo. Mojamos con agua a temperatura ambiente el extremo menos elevado e introducimos la bombilla. Calentamos agua a una temperatura no mayor de ochenta grados, es muy importante que no hierva, no solo por evitar quemarnos, sino porque la yerba se «lavaría» muy rápido. Vamos a tomar primero sirviendo sobre el borde que estaba menos elevado, intentando que la otra parte quede seca.

Si se toma en ronda, probablemente sea porque está con gente que tiene la costumbre y la cultura de este brebaje, en tal caso es recomendable que:

  • Tome de la bombilla hasta que haga un poco de ruido, así el cebador no tiene que cargar un mate medio lleno.
  • No endulzar por su cuenta sin consultar, ya que para el que toma amargo, el dulzor le puede durar varias rondas.
  • Una vez tomado, pasar el mate siempre al que está cebando. Lo va a identificar… suele andar con termo.
  • No agradecer cada vez que le pasen el mate, sino cuando ya no quiera tomar más. Si bien esta no es tan a rajatabla, es un gesto lindo respetar una costumbre que en un principio pueda ser ajena.

Deja una respuesta