‘No más vidas robadas, ni personas anuladas’, un proyecto para prevenir el ciberacoso

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El Ayuntamiento de Caudete, en el marco de las buenas prácticas en las aulas de sus centros educativos, apuesta por la prevención, información, asesoramiento y sensibilización del acoso escolar, redes sociales y ciberacoso con la puesta en marcha del Proyecto “No más vidas robadas, ni personas anuladas”, del agente de la Policía Local de Elche, Óscar Sánchez Ruiz.

María Pilar Egea Serrano, Concejala de Educación, ha querido sumarse al mencionado proyecto y ha puesto en funcionamiento esta iniciativa del agente policial, con la que pretende concienciar a la comunidad educativa y mentalizar a los jóvenes de que estamos ante un fenómeno complejo que se ha convertido en un grave problema que afecta a toda la sociedad.

En esta ocasión, ha sido la comunidad educativa del IES Pintor Rafael Requena la que ha podido vivir esta experiencia. Durante la mañana del jueves 8 de noviembre, los alumnos y profesorado de los diferentes grupos de 2º de ESO y 1º de Formación Profesional Básica participaban de manera activa en la charla, actividades y talleres sobre prevención, información y sensibilización del acoso escolar, redes sociales y ciberacoso.

Con la metodología práctica y expositiva que usa, el autor del proyecto busca como objetivo principal promover un entorno seguro, tanto dentro como fuera del centro educativo, consiguiendo espacios inclusivos y libres de violencia que repercutan de manera positiva en la convivencia y rendimiento escolar de los alumnos.

Se pretende conseguir que los jóvenes sepan gestionar las emociones ante los fracasos y habilidades, para sobreponerse a las adversidades de la vida, a la vez que busca potenciar las habilidades sociales para la resolución de conflictos donde se evite la violencia física o verbal y se anime a dialogar.

Algunos menores, al socializarse, hacen del poder parte de sus vidas. Por ello es necesario sensibilizar y fomentar el trabajo en equipo, así como la autoestima, para reducir la violencia escolar.

Con la actividad “El refugio” se les ofrece la posibilidad de que utilicen el diálogo y los debates en grupo para poner en orden ciertos comportamientos o actitudes, invitándoles a que participen de manera activa y se sientan parte esencial en la solución del problema.

La actividad despertaba en los alumnos esa ilusión y nervios por contestar de manera anónima una serie de preguntas en las que debían elegir a una serie de compañeros con los que les gustaría sentarse en clase, ir a preparar un examen fuera del horario lectivo o, incluso, con los que disfrutarían de su tiempo de ocio.

“El refugio” busca establecer un sociograma a través de preguntas muy básicas, que son contestadas por los alumnos de manera anónima, donde se valoran aspectos que van relacionados con la convivencia en el aula, el trabajo en equipo para conseguir objetivos y el tiempo de ocio fuera del centro.

A través de las diferentes actividades se ha buscado implicar a todo el alumnado en la lucha por erradicar cualquier conducta de abuso o agresión, recurriendo a perspectivas metodológicas participativas basadas en talleres prácticos que los empoderen para poder intervenir sobre esta problemática a nivel grupal.

Los jóvenes, a medida que avanzaba la mañana, se mostraban cada vez más participativos con los juegos de role-playing, tomando verdadera conciencia de los problemas y repercusiones existentes actualmente con el fenómeno del acoso escolar, redes sociales y ciberacoso.

Óscar Sánchez Ruiz les habló durante la charla que la mejor forma de prevenir y evitar que el acoso escolar entre en las aulas de su colegio es comportándose como un verdadero grupo, sin fisuras ni exclusiones, como un puzzle donde todos puedan encajar y aportar cosas positivas al grupo, donde reine un ambiente de compañerismo.

Unas horas de convivencia con el agente policial y autor del proyecto que han servido para concederles ese espacio que los jóvenes necesitan, dándoles el protagonismo de la palabra para poder atender sus dudas pero, sobre todo, que sean ellos los que aporten ideas y puntos de vista con los que poner en orden ciertos comportamientos o actitudes para conseguir que sean socialmente competentes a través del diálogo y la mediación.

A través de los juegos, talleres y el visionado de cortometrajes, Óscar Sánchez Ruiz, busca captar la atención y empoderar a los verdaderos protagonistas, incidiendo en valores como el compañerismo, la empatía, la cohesión de grupo, etc. con la intención de fortalecer al alumnado para que aprovechen las cualidades y habilidades de cada uno a la hora de fomentar el trabajo en equipo.

El autor del proyecto anima a los alumnos a que tengan la confianza suficiente para contar a sus profesores, tutores y familiares cualquier episodio de acoso que puedan estar sufriendo, o siendo testigos, aunque existen casos en los que para los menores es difícil explicar e, incluso, entender esas situaciones.

Al finalizar la jornada, todos los participantes llegaron a manifestar su compromiso para mantener ese ambiente cordial con el que promover sanas relaciones de respeto mutuo.

El compromiso del Consistorio de Caudete es firme, por lo que se tiene previsto, desde la Concejalía de Educación, trasladar la experiencia al resto de cursos de los centros educativos, además de la organización de varios talleres y concursos.

Los familiares de los menores también tendrán su protagonismo y la oportunidad de vivir en primera persona el mencionado proyecto, ya que se tiene previsto desarrollar una charla-coloquio bajo el nombre “No es cosa de niños, es responsabilidad adulta” en la que se abordará la problemática del acoso escolar y ciberacoso, además de pautas y consejos para evitar los riesgos que ofrecen las redes sociales y las nuevas tecnologías.

INFORMACIÓN DEL PROYECTO “NO MÁS VIDAS ROBADAS, NI PERSONAS ANULADAS”

En abril de 2016 nació el proyecto “No más vidas robadas, ni personas anuladas” de manos de Óscar Sánchez Ruiz, agente de la Policía Local de Elche.

A través de este proyecto el agente policial, de manera altruista, con sus propios medios y en su tiempo libre, se ha dedicado a recorrer los municipios de la provincia de Alicante, Murcia y Albacete con la finalidad de dar a conocer el fenómeno de la violencia en las escuelas e institutos, que está alcanzando un gran auge en nuestros días y se está propagando de manera vertiginosa por todos los centros educativos, preocupando en gran manera al conjunto de la sociedad pero, principalmente a padres, profesores y alumnos.

Son más de 19.000 Kms. recorridos, entre los 51 municipios de la provincia de Alicante, 2 municipios de la provincia de Murcia y 10 municipios de la provincia de Albacete (Elche de la Sierra, Hellín, Alpera, Bonete, Montealegre del Castillo, Ontur, Albatana, Alcalá del Júcar, Carcelén y Caudete) que se han sumado a proyecto, llegando a unos 25.000 alumnos y cerca de 7.000 familiares de 109 centros educativos.

Se desarrolla en los centros educativos, colegios e institutos, ya que son un contexto privilegiado para trabajar tanto la prevención de conductas agresivas como las estrategias de comunicación educativa, promocionando una serie de valores universales tales como la solidaridad, el respeto, la igualdad y la cooperación.

Se centra en dar protagonismo a las personas implicadas (acosadores, víctimas y testigos) para comprender los motivos por los que ocurren estos hechos, además de facilitarles el uso de la palabra y la posibilidad de dialogar sobre las diferentes posturas que adoptan hoy en día los jóvenes.

Su objetivo principal es promover un entorno seguro, tanto dentro como fuera del centro educativo, y conseguir espacios inclusivos libres de violencia y desigualdades, repercutiendo de manera positiva en la convivencia y el rendimiento escolar de los alumnos.

Además de prevenir cualquier tipo de episodio violento en las aulas, se busca potenciar las habilidades sociales, el empoderamiento de los alumnos en sus relaciones con su grupo de iguales y que hagan un uso responsable y seguro de las redes sociales.

Se pretende conseguir que los jóvenes sepan gestionar las emociones ante los fracasos, y habilidades para sobreponerse a las adversidades de la vida, a la vez que busca potenciar las habilidades sociales para la resolución de conflictos donde se evite la violencia física o verbal, y se anime a dialogar, teniendo siempre presente la empatía a la hora de tomar decisiones.

Redacción – Caudete Digital

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