PÓLVORA Y DESFILES

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No es lo mismo “ponerse la venda antes de la herida” que “más vale prevenir que curar”.

La primera frase supone que se está esperando con cierta seguridad algún tipo de desaguisado y que para atenuarlo solamente se advierte de lo que puede ocurrir sin tomar ningún tipo de medida. La venda aplicada sobre una piel sana no impide que el filo de la espada atraviese venda, piel y tejidos internos llegado el caso. Es decir, es una manera de afrontar lo que pueda acontecer con la sola aportación del “yo ya lo advertí”.

El “más vale prevenir que curar” es otra forma de afrontar lo que pueda acontecer. Va mucho más allá del “yo ya lo dije”, y supone el adoptar medidas analizadas concienzudamente para que aquellos desaguisados no ocurran, y si ocurren, que se tenga a mano el remedio adecuado.

Pero en todo asunto a tratar que suponga la prevención ante un peligro o desaguisado, y en el caso de la pólvora con mayor razón, los arboles no nos pueden impedir ver el bosque. Se está haciendo un trabajo inconmensurable para que todo “cuadre” administrativamente con arreglo a nuevas leyes y normativas al respecto, y aún más creo que hasta que cuadre “caprichosamente” para alguna autoridad, pero no se está haciendo prácticamente nada para incrementar las medidas de tratamiento de la pólvora que históricamente en Caudete se vienen tomando por sus festeros con tanto tino y acierto, cuando no por esas nuevas leyes se va a caminar en sentido regresivo.

Y si no, explíquenme ustedes si no es más seguro el que cada festero retire en el reparto los kilos de pólvora que le correspondan, sin más, y ya en su domicilio la manipule preparándola para el disparo (como hasta ahora se venía haciendo), que como va a ocurrir, quien tenga que retirar seis kilos se tenga que presentar con tres cajas de pólvora, abrir los botes, verter la pólvora kilo a kilo “a cielo abierto” en el interior de las cajas, tapar, precintar,… y a todo esto todos los cientos de kilos de pólvora a tratar y repartir en un radio de 25 ó 30 metros. ¿Y la pólvora sobrante de un festero? ¿Qué tratamiento se le va a dar? ¿Adónde hay que acudir para depositarla? ¿En el momento de acabar que actos? ¿O como se me ha insinuado, viértala usted en el inodoro de su casa y estire de la cadena?

Bien está que se exija licencia de armas, que estas estén legalizadas, que las cajas tengan la seguridad adecuada para portar y dosificar la pólvora, que se limite la cantidad a adquirir (según la idiosincrasia de cada fiesta), pero de ahí a toda la tediosa burocracia que se está exigiendo, a los usos que la nueva normativa señala que como se ha dicho potencialmente pueden ser más peligrosos, a que se prohíba la tradición de que menores de edad salgan a disparar… va un trecho. Con respecto a esto último, nunca he querido hacer comparaciones porque entiendo que cada fiesta tiene que defender su singularidad y personalidad. No se trata de que si me prohíben a mí que te prohíban a ti. Pero ¿quién pide el carnet de identidad para participar en los encierros de los Sanfermines o de cualquier otro festejo taurino en la calle? ¿Quién controla la adquisición y explosión masiva de petardos y otros juegos de artificio por parte de niños en fiestas como las Fallas y las Hogueras? ¿Quién impide el peligro de los niños que culminan los famosos “castellers” catalanes? Pues nosotros tenemos que defender nuestra idiosincrasia y no resignarnos.

Y sobre los desfiles, pues eso, que de lo que mejor sabemos hacer nos atosigan con innumerables requisitos y de lo que tenemos mucho que aprender no nos acordamos.

Gaspar Albertos.

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1 respuestas a “PÓLVORA Y DESFILES

  1. Sr. Gaspar Albertos,
    Muy de acuerdo con su comentario.
    Gracias por su escrito basado en la lógica. La seguridad absoluta es imposible, no obstante sólo sé de un caso, tristemente muy grave de accidente de la pólvora, el de los dos niños fallecidos y diversos heridos de la comparsa de Mirenos por un descuido en la explanada de la Virgen.
    Niños muy pequeños salían con sus arcabuces o trabuquitos, siempre bajo la supervisión de su padre o de algún familiar o amigo y no pasaba nada.
    Esto de tanto condicionamiento legal es un absurdo de la administración. No faltaba otra cosa que en las procesiones salieran las comparsas como se ve en otras poblaciones, brazos cruzados, verdaderos pasmarotes. Aquí un tiro es una plegaria.
    Cordialmente.

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