Entender cómo funcionan exactamente los algoritmos y el sistema de recomendación de contenidos en redes sociales, puede parecer una tarea imposible a priori, particularmente con los constantes cambios y actualizaciones que se producen cada cierto tiempo. Y para que el reto sea más difícil todavía, cada plataforma social tiene su propio sistema y sus particularidades.
Una labor compleja que, sin embargo, es investigada por todo tipo de expertos en marketing digital, quienes realizan análisis detallados, extraen datos, estadísticas y comparan posteriormente los resultados. Si se consigue descifrar, al menos en parte, el algoritmo de una popular red social, la recompensa no es baladí, ya que abre un camino directo a entender las tendencias más exitosas para llegar más fácilmente a una enorme audiencia potencial.
Un ejemplo significativo de ello es TikTok. Gracias a sus algoritmos de recomendación, generalmente muy precisos, el sistema de vídeos cortos que implantó esta plataforma no solo se convirtió en una tendencia mundial que superó a sus competidores, sino que también los obligó a copiar esta exitosa función.
Debido al avance de la inteligencia artificial, los algoritmos de la mayoría de las redes sociales han sufrido un profundo cambio en los últimos años, pasando a priorizar ahora las recomendaciones de contenido “desconocido” para los usuarios, generalmente procedentes de creadores e influencers, por encima de las recomendaciones e interacciones de los amigos o conocidos en estas plataformas.
Un cambio que no ha pasado desapercibido y que tiene implicaciones profundas en la manera que usamos ahora las redes sociales, las nuevas tendencias que se crean y la forma de relacionarnos en Internet. Una buena forma de resumir la situación es que los feeds de las redes sociales están perfectamente adaptados a los intereses de cada usuario (son ya capaces incluso de predecirlos), recompensando la intención profunda del usuario más allá de los “me gusta” superficiales que se pueden dar entre amistades.
La evolución de los algoritmos en redes sociales
Los algoritmos de todas las redes sociales han cambiado profundamente desde sus inicios. Cuando plataformas como Facebook comenzaron a popularizarse en Internet, se centraban principalmente en conectar a los usuarios con amigos y familiares. De hecho, la clave de su éxito inicial fue que resultaban especialmente útiles para ayudar a mantener el contacto con quienes no viven cerca, e incluso para reencontrarse con antiguos amigos o compañeros del colegio.
En la actualidad se está produciendo un cambio radical en su funcionamiento y los resultados que arrojan los algoritmos a los usuarios. La tendencia ahora es mostrar contenidos que coincidan con los intereses de los usuarios de la forma más precisa posible, en lugar de simplemente conectar con personas conocidas, es decir, se han reducido las conexiones sociales. La consecuencia principal de ello es que ha cambiado por completo la forma en que interactuamos con el contenido en estas plataformas.
Veamos en detalle las diferencias para entenderlo mejor:
Algoritmos basados en conexiones sociales
Este sistema original de algoritmo de recomendación, utilizado durante muchos años en la mayoría de redes sociales, identifica el comportamiento de cada usuario en función de sus datos, estadísticas y relaciones, de manera que tiene en cuenta factores como el número de seguidores o los amigos en común, y proporciona así sugerencias de amistad o recomendaciones de estos usuarios afines en los feeds.
Este modelo enfatiza las relaciones y conexiones entre usuarios, ya sean personales o profesionales. La visibilidad del contenido se ve influenciada por los usuarios que se siguen y por quienes nos siguen, debido a que su enfoque se centra en expandir la red a través de las conexiones existentes.
Algoritmos basados en intereses
La nueva tendencia de los algoritmos, particularmente a partir de 2025 con la irrupción de la Inteligencia Artificial en las redes sociales, se centra en la relevancia y la calidad del contenido, más que en quién lo publica, o incluso en la frecuencia con la que se publica en redes sociales. De esta manera, los algoritmos priorizan ahora mostrar contenido que se alinee con los intereses del usuario, independientemente de sus conexiones personales.
Los usuarios de redes sociales ven ahora la mayoría del contenido según sus preferencias individuales y las interacciones previas con contenido similar. Para que este contenido se recomiende de manera más precisa, se valoran factores clave como los likes, las publicaciones que se comparten y con las que interactuamos o las búsquedas realizadas en la propia plataforma. La recomendación se basa en la relevancia del contenido para los intereses del usuario, lo que suele llevar, en definitiva, al descubrimiento de nuevos creadores y comunidades fuera de su red directa.
Conexiones sociales vs. recomendaciones basadas en intereses
El modelo original de algoritmo “social” nos mantiene conectados con las personas que conocemos, pero podría limitar nuestra exposición a contenido nuevo y diferente que podríamos disfrutar. El motivo es que asume por defecto que lo que más nos interesa es lo que comparten nuestros amigos. Sin embargo, nuestros intereses pueden expandirse más allá de nuestro reducido círculo social, lo que hace que este modelo sea algo restrictivo.
Por su parte, los algoritmos basados en intereses amplían considerablemente los nuevos contenidos que podemos descubrir. Al analizar nuestros gustos, lo que compartimos y a qué publicaciones dedicamos más tiempo, es capaz de desarrollar un feed más acorde con nuestras preferencias. En última instancia, nos ayuda a encontrar nuevos temas y creadores de contenido que coincidan con nuestros intereses en cada momento, haciendo que nuestro tiempo en redes sociales sea más emocionante y personalizado.
Junto a TikTok, una de las plataformas pioneras en este sentido, el algoritmo de Instagram es ampliamente conocido por hacer esto con sus páginas de Búsqueda y Exploración. La página “Explorar” de Instagram cambia constantemente para mostrarnos contenido de personas que no seguimos, basándose en nuestros Me gusta, así como en otras interacciones anteriores. Una estrategia que, sin duda, está funcionando a la perfección, ya que Instagram ha superado los 2.000 millones de usuarios mensuales en 2025 y se mantiene como una de las plataformas sociales más exitosas del mundo.
El cambio de modelo para los creadores de contenido
Para quienes crean contenido, este cambio en los algoritmos significa que la calidad y la relevancia de lo que hacen son más importantes que nunca, debido a que estos factores influyen enormemente en si las personas verán e interactuarán con su contenido.
La IA es capaz de crear feeds únicos para cada persona, prediciendo la intención e intereses del usuario con datos concretos y específicos, como el tiempo de uso o las repeticiones de visualización en cada vídeo. Las métricas que analizan ya no se basan simplemente en la cantidad de likes, sino que tienen en cuenta todas las acciones significativas, lo que incluye compartidos, comentarios, mensajes directos y tiempo de visualización. El resultado es que los algoritmos de redes sociales buscan impulsar ahora el contenido original y auténtico de nuevos creadores y cuentas de nicho (como micro influencers) a nuevas audiencias, aumentando la exposición a “desconocidos”.
Influencers y creadores, ahora deben centrarse en crear contenido que no solo sea de buena calidad, sino que también resulte interesante y relevante para los gustos de la audiencia. Esto significa que necesitan comprender realmente quién es su audiencia objetivo y desarrollar contenido creativo que se ajuste a sus intereses. Para lograrlo de forma eficaz, se hace casi imprescindible el uso de herramientas de análisis para conocer mejor a la audiencia, y poder adaptar así sus estrategias en función de los datos obtenidos.

