En general, los juegos se asocian con el hecho de competir porque una persona gana, otra pierde y aparece una experiencia. Sin embargo, en los juegos de mesa que son cooperativos la cosa es diferente. En lugar de enfrentar a los jugadores entre sí, es el grupo completo el que debe resolver el problema. Eso es un cambio sutil pero importante ya que todo cambia a la hora de comunicarse. Claramente, cuando el éxito depende de las decisiones del grupo y no de algo individual, las conversaciones que haya entre el grupo son algo clave. Los jugadores se prestan más atención entre sí y van ajustando al máximo su tipo de comportamiento.
De la individualidad a la responsabilidad colectiva
En lo juegos cooperativos la responsabilidad recae sobre todos ya que las decisiones se discuten abiertamente. Por lo tanto, los errores se comparten y el progreso va a depender realmente de la coordinación. Eso hace que el tono cambie completamente. Ahora en lugar de defender decisiones personales, los jugadores deben de razonar en conjunto. Tampoco se oculta información sino que se comparte. Queda claro entonces, que la comunicación es una de las grandes claves para resolver todos juntos los problemas y llegar al objetivo final. Muchas personas exploran las distintas opciones de juegos cooperativos a través de recomendaciones de plataformas como Diversionjuegos.com. Ellos son realmente los que evalúan la interacción que existe entre los juegos y todas sus características reales.
Cómo hacen los juegos cooperativos para reducir la tensión
Una de las consecuencias que aparecen del juego cooperativo es la reducción de la fricción. La frustración en estos casos aparece cuando los niveles de habilidad o los resultados son injustos o no van alineados con el resto de jugadores. En cambio, si se trata de juegos cooperativos, las diferencias se absorben porque el éxito es común. En el momento en que algo sale mal, el grupo se adapta a ello. Eso hace que la experiencia no sea tan indulgente. Con lo cual, el juego se convierte en el intermediario para crear conexión en el grupo, más que conflictos.
La principal habilidad pasa a ser la comunicación
A simple vista, un juego cooperativo puede parecer sencillo. Sin embargo, donde más recompensas aportan es en la comunicación de su pensamiento. Los jugadores tienen que sacar a relucir sus habilidades para negociar, aceptar sugerencias y plantear ideas. Por lo tanto, la comunicación se practica, no es algo que se enseña. Durante el juego, se crean distintos escenarios para explicar, aclarar y escuchar sin que eso se convierta en una gran lección. Los grupos en estos casos suelen desarrollar su propio lenguaje de comunicación. Y en el caso de las familias, ayuda a mejorar las decisiones en otro tipo de actividades compartidas.
Juegos inclusivos
Otra de las mejores características de los juegos cooperativos, es cómo incluyen a todo tipo de participantes. En definitiva, el grupo se beneficia de las distintas perspectivas, incluso de los más indeciso. Este tipo de inclusión es algo muy valioso cuando no todos los jugadores se conocen bien. El juego crea un espacio neutral donde todas las aportaciones son bienvenidas, sin importar la experiencia y la edad.
Diseño, confianza y expectativas claras
Un juego cooperativo funcionará bien siempre que el diseño sea claro y las reglas sean fáciles de entender. Además, los roles deben de estas explicados con claridad y los objetivos ser muy transparentes. Si llega a existir cierta confusión, entonces la cooperación se termina. En España, existen normas que protegen al consumidor lo cual ayuda a garantizar que los juegos están destinados para la edad que dicen y que cuentan con información clara y precisa. Esto permite que los jugadores confíen en el juego y en la experiencia que se promete.
Resultados en conjunto
Uno de los puntos que distingue a los juegos cooperativos de otros, es que se redefine el término de éxito. Ganar no es tan importante como ser parte del juego, tener buena comunicación y alcanzar el objetivo todos juntos. Son juegos que terminan dejando la sensación de que se ha hecho algo bueno juntos. Y esto, es algo que se refuerza a través del valor, colaboración y escucha. Si quieres obtener orientación sobre las normas de consumo y productos que se orientan a la familia, puedes consultar con el Ministerio de Consumo en: https://www.consumo.gob.es
Queda claro que los juegos de mesa cooperativos son una forma para que las personas puedan comunicarse entre sí. Los resultados ya no son individuales sino que se comparten para generar experiencias auténticas y de gran diálogo.

