Comunicado de José Miguel Mollá, alcalde de Caudete /
Para poder contestar al escrito que ha publicado Unidas por Caudete, en el que se me critica por un comentario que realicé en Facebook y que reproduciré íntegramente a continuación, considero necesario, antes de nada, poner dicho escrito en contexto. De lo contrario, la respuesta carecería de sentido.
Dice el autor del comentario:
«Por eso no entiendo que en actos como la Retreta se cantaran consignas políticas. No entiendo en qué momento se ha normalizado que gritar «Pedro Sánchez, hijo de puta» y otros cánticos afines sea algo tolerable ante lo que no se reacciona. Que un grupo de adolescentes lo conviertan en parte de la música festera me parece aberrante, pero que el resto de la población no responda llamándoles la atención me parece aún más significativo.»
El texto es bastante más largo, pero, para ponernos en contexto, creo que es suficiente.
Uno de los comentarios que provoca el texto original es el siguiente, firmado por el profesor del IES Rafael Requena de Caudete, Vicent Bañuls Rius. Dice así:
«Espero que fueran una minoría de chalados, que además supongo que irían borrachos y drogados y que no sabían muy bien dónde estaban. De no ser así, no sé yo…»
Otro de los comentarios que provocó el citado texto lo firmé yo, José Miguel Mollá Nieto, y dice lo siguiente:
«El pueblo es soberano de expresar lo que siente donde cree conveniente. Seguramente alguien está haciendo méritos para ello, o ¿también hay que tragar y callar? No quiero ni pensar lo que tendríamos que escuchar si fuese al revés.»
«A los jóvenes se les está desgraciando su porvenir y tienen todo el derecho de mostrar su enfado.»
Bueno, pues por haber dicho esto, a mí se me ha dicho de todo. En cambio, a la persona que ha tenido la osadía de llamar chalados, borrachos, drogados y desnortados a cientos de caudetanos que coreaban consignas recordando a Pedro Sánchez y a parte de su familia, y que, para más inri, es profesor en el instituto de Caudete, al que se le supone una educación y una preparación superior, tanto cultural como social, resulta que no solo nadie le dice nada, sino que esta persona tiene la poca vergüenza de escribir un artículo criticando al alcalde de Caudete, que tan solo ha sido portavoz de un sentir que cada día es más amplio entre los ciudadanos, no solo de Caudete, sino de toda España.
Algunos me habéis dedicado burradas e insultos de todo tipo, pero claro, seguramente, como son opiniones de «zurdos», pensáis que me las tengo que tragar y sonreír… Pues va a ser que no, amigos. Conmigo os equivocáis.
Los únicos que habéis insultado y faltado al respeto a los ciudadanos y a mí habéis sido vosotros. Por lo tanto, los únicos que debéis ruborizaros y sentir vergüenza de vuestros comentarios sois vosotros.


