SALVADORILLA

Gaspar Albertos

¿Han probado ustedes alguna vez a sentirse cómodos colocándose un disfraz encima de su vestimenta habitual? ¿A que no resulta cómodo? ¿A que la vestimenta habitual que queda abajo repele de alguna manera la capa exterior de prendas impuesta? En definitiva, que se siente uno como que “se le ve el plumero”.

Pues eso mismo es lo que le está ocurriendo al hasta ahora ministro de sanidad, Salvador Illa. Fíjense cuando acude al atril y se le puede observar de cuerpo entero en una de sus innumerables comparecencias (inmune a la hemeroteca) como la parte inferior del camal de sus pantalones se rebela a mantenerse en caída natural arrullándose hacia arriba dejando ver lo que parecen ser rollizos tobillos. Otro tanto le ocurre con la entrepierna de su pantalón o cierre y mangas de su chaqueta. Es decir, parece que el disfraz “resbala” sobre su indumentaria habitual oculta. De melena tan negra y abundante sólo puede sospecharse tinte o imposición de una peluca de lana tipo “cabeza de carnero” que obviamente oculta el fino cabello de la testuz de un lobo.

Bien, pues con tal disfraz éste es el ministro de sanidad que está gestionando uno de los peores datos mundiales de la pandemia que nos asola y que parece ser (gracias a Tezanos) que a pesar de esta nefasta gestión, resulta ser el favorito de los electores en Cataluña para poder presidir la Generalitat. Prepárame el tablero, Tezanos, que yo jugaré con mi dimisión como ministro de sanidad en función de las encuestas, y a las olas y a las curvas esas de la pandemia “Kelesden” (sólo en farmacias).

¿Apretar ahora con confinamientos duros que van a resultar impopulares aunque dobleguen la curva? Que aprieten las tuercas las autonomías (pero a mano, que se dejen ahí las yemas de los dedos) porque la llave de apretar tuercas la tengo yo, gobierno, y ya veremos lo que interesa electoralmente.

¿Qué había que confinar por parte de la acción de gobierno la Comunidad Autónoma de Madrid en el mes de noviembre por estar por encima de la tasa de 700 contagios por cada 100.000 habitantes? Pues se confina, porque al fin y al cabo los madrileños se resisten a votarnos…

¿Qué ahora mismo la tasa de contagios está a nivel nacional por encima de los 800 casos y varias comunidades por encima de los 1.000 y ninguna de ellas es Madrid? Vamos a olvidarnos de apretar que esto no conviene electoralmente y se puede echar por tierra todo el trabajo hecho por Tezanos preparando el terreno en Cataluña.

Quien le iba a decir que su apellido Illa iba a dar tanto juego (mascarilla, jeringuilla, camilla…) cuando fue nombrado titular de un ministerio prácticamente sin competencias que le otorgaba todo el tiempo para preparar su candidatura desde Madrid a Presidente de la Generalitat. Pero no se preocupe por la adecuada utilización y eficacia de su tiempo como gestor público, que ya se ha encargado usted de calibrar en un 101 por cien (?), que su colega ministra de asuntos exteriores, Arancha González, le acaba de piropear por televisión diciendo que usted se dedica en un “200 por cien” a sus tareas. Ni sabía usted que aún le sobra un noventa y nueve por cien de actividad para discernir si lo dedica a campaña en Cataluña o a hacer política con el ministerio de sanidad según convenga.

Como le decía mi suegro en algunas ocasiones a mi cuñada que se llama felizmente Salvadora: “¡Ay Salvadorilla, Salvadorilla…!”

Gaspar Albertos.

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