Unidas por Caudete denuncia el ‘desastre’ de la gestión del agua y solicita al Ayuntamiento que proceda ya a renovar la red municipal de tuberías

Política
Unidas por Caudete y Canteras Tanit

Comunicado de Unidas por Caudete /


El caudal de extracción de agua para uso doméstico e industrial de la red municipal de abastecimiento de Caudete ascendió en 2021 a 1.533.798 metros cúbicos, un metro cúbico son 1000 litros.

En 2020 el caudal extraído fue de 1.063.550 metros cúbicos.

Estos datos muestran que en un año se ha incrementado el caudal de extracción de agua para uso doméstico e industrial en Caudete en un 44%.

Según los datos facilitados por el Ayuntamiento de Caudete, del 1.533.798 metros cúbicos extraídos en 2021, 650.000 metros cúbicos no llegaron a facturarse.

Esto supone que un 42% del agua extraída no ha llegado ni a las casas ni a las fábricas que se abastecen de la red municipal.

¿Dónde ha ido a parar este 42% del agua extraída y no facturada?

Según informa el Ayuntamiento, este 42% de agua extraída y no registrada corresponde a fugas de la red por averías, riego de jardines, limpieza de calles, fuentes públicas y posibles robos.

El problema está en que el Ayuntamiento de Caudete no dispone de contadores que registren el agua utilizada en el riego jardines o limpieza de calles. Tampoco dispone nuestro Ayuntamiento de contadores que registren el consumo de las fuentes públicas.

Así las cosas, resulta imposible saber qué parte de los 650.000 metros cúbicos no registrados corresponde a pérdidas aparentes (riegos, limpieza de calles y fuentes) y qué parte corresponde a pérdidas reales fugas en la red de distribución.

A pesar de que el Ayuntamiento indica que carece de contadores que registren el agua utilizada en riegos municipales y fuentes, el propio Ayuntamiento aventura que de los 650.000 metros cúbicos extraviados, 162.500 metros cúbicos se utilizaron en riegos públicos y fuentes.

Esto supone, según las estimaciones de la Concejalía del ciclo integral del agua, que un 25% del agua extraída y no facturada no se ha perdido si no que se ha usado para regar parques y jardines y abastecer fuentes públicas.

Lo grave es que estamos ante una estimación, pues no hay contadores que registren los riegos y las fuentes públicas.

Aún aceptando esta estimación, los datos oficiales nos indican unas pérdidas reales de 487.500 metros cúbicos en 2021, esto supone un 31,7% del agua extraída.

Concluyendo: en 2021 en Caudete se perdió por averías y fugas en la red municipal de agua el 31% de toda el agua extraída. La cifra puede ser mucho más alta, pues recordemos que la diferencia entre caudal de extracción y facturación, la diferencia entre el agua sacada y agua cobrada, asciende a un 42%.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en los municipios españoles la media de agua no registrada (pérdidas por fugas o no contabilizada por imprecisiones o carencia de contadores) es de un 25 %.

Según los datos del Ayuntamiento en Caudete esta cifra es del 42%.

Según los datos de Instituto Nacional de Estadística, en los municipios españoles la media de agua perdida por fugas atribuibles al mal estado de la red de distribución, pérdidas reales, es de un 16,3% del agua extraída.

En Caudete el porcentaje de agua perdida por fugas en 2021 asciende a un 31,7% del agua extraída. Según los datos de nuestro Ayuntamiento

Cabe añadir que los estudios científicos de las masas de agua subterránea en España han declarado los acuíferos que abastecen a Caudete en un estado de riesgo cuantitativo debido al alarmante descenso de sus reservas.

El acuífero de Sierra Oliva presenta una sobreexplotación del 400%. El acuífero de la Sierra del Cuchillo está sobreexplotado en un 130% y el de la Sierra Lácera presenta una sobreexplotación del 270%.

Se miren por dónde se miren los datos de Caudete revelan un desastre absoluto en la gestión del agua realizada por nuestro Ayuntamiento: un 42 % del agua extraída no se sabe dónde va y al menos un 31,7% del agua extraída, según los informes de la propia Concejalía, se pierde por roturas en las tuberías municipales.

Estas cifras son un desastre económico, en primer lugar por la cantidad de agua que no se cobra ya que se pierde, agua que cuesta un dinero de extraer y que luego no se factura. Un desastre económico porque ante el final de la vida útil de los pozos municipales de Santa Ana I y El Barranco, el Ayuntamiento ha debido afrontar gastos reconocidos por importe de 327.000 euros para poder poner en funcionamiento dos nuevos pozos: Santa Ana II y San Miguel.

Y un desastre económico porque conforme descienda el nivel freático de los acuíferos costará más extraer el agua y en consecuencia se incrementará la factura que los usuarios deben asumir.

Pero más allá del despilfarro económico, muy grave, está el desastre medioambiental. Caudete tiene un clima Mediterráneo seco en el que las lluvias se sitúan entre los 250 y los 300 litros por metro cuadrado al año. Toda el agua que consumimos en Caudete procede de los acuíferos y estos se alimentan de las lluvias.

Los expertos señalan que el estado de nuestros acuíferos es preocupante por la bajada del nivel del agua: cada vez hay menos agua, la lámina es más profunda y los gastos de extracción se incrementan exponencialmente. Recordemos que en Caudete, de 2020 a 2021 la extracción municipal de agua se incrementó en un 44% y que el principal acuífero, Sierra Oliva, presenta una sobreexplotación del 400%.

El desastre en la gestión municipal del agua en Caudete nos cuesta mucho dinero, cada día más, y lo que es peor: pone en un serio riesgo la sostenibilidad del municipio y el bienestar de sus ciudadanos en un futuro no necesariamente remoto.

Un pueblo como Caudete, con un régimen de lluvias escaso, que se abastece de aguas subterráneas y cuyos acuíferos presentan altas cifras de sobreexplotación, no puede permitirse ignorar el destino del 42% del agua extraída y mucho menos asumir que el 31,7% del agua extraída se pierde por el mal estado de la red de distribución.

Este desastre, que nos cuesta cada día más dinero y que pone en jaque el futuro de nuestras actividades cotidianas, tiene unos responsables: el Alcalde, la Concejala de ciclo integral del Agua, Marian Ballester, y el Concejal de Servicios Joaquín Pagán.

Estos responsables públicos, al igual que hicieron sus predecesores del anterior Gobierno municipal del PP, se han desentendido de la red de distribución al no invertir en su renovación. La actual red de distribución municipal del agua lleva años pidiendo una necesaria renovación y el Gobierno municipal del PP lleva años desatendiendo esta responsabilidad.

La política de gestión del agua de Moisés López y Marian Ballester se limita a reparar roturas y a mirar hacia otro lado aun sabiendo que, como mínimo, cada año se pierde, según sus propias estimaciones, un 31,7% del agua extraída por el mal estado de la red de distribución.

Desde Unidas por Caudete llevamos años pidiendo que se acometa la renovación de la red de distribución municipal de agua: nos va el futuro en ello.

Ante las cifras de pérdidas registradas en 2021 pedimos ahora explicaciones públicas de los responsables, Marian Ballester y Moisés López. De no darse estas explicaciones, pensamos que quizás ambos mandatarios deberían plantearse su idoneidad para el cargo que ocupan y el sueldo que perciben.

Pero, más allá de las explicaciones, lo que demandamos, una vez más, es que el Ayuntamiento de Caudete asuma su responsabilidad de gestión y desarrolle un plan concreto de sustitución de la red de distribución de agua que ponga fin a esta sangría de pérdidas y evite que en un futuro nos enfrentemos a una situación irreversible de restricciones y carencias.

 

agua

El % es respecto al caudal extraído.

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