¿Por qué deberías comprar un saco nórdico para tus hijos?

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La funda nórdica y los sacos nórdicos no son lo mismo. Las fundas son consideradas como “ropa de abrigo” para las camas durante las épocas de frío. Estas fundas se caracterizan por tener dos telas unidas entre sí que forman un saco donde se introduce el relleno, que es independiente y sirve para aportar más calor.

Pero los sacos nórdicos son una funda que va unida a una bajera ajustable que se encuentra separada por medio de una cremallera. Muchos consideran que la funda y el saco nórdico son la combinación perfecta para dormir. El “sistema” de cremalleras de los sacos, sirven para darle una mayor seguridad a los niños que acaban de dejar la cuna, o bien, para evitar que los niños que se mueven mucho se destapen por la noche.

Los tejidos usados en los sacos varían y se ajustan a todos los gustos: algodón, lino, poliéster, etc. Dependiendo de la suavidad que se desee. Aunque el material también influye en el precio, otro detalle que se debe tener en cuenta.

Estos sacos, por lo general, tienen una cremallera a los lados, aunque los modelos de cuna tienen una solapa, las cuales se ocultan en el interior para que sea posible poner y quitar el relleno nórdico a nuestro gusto, facilitando el uso de estos sacos en cada una de las estaciones del año, además de que facilita su lavado.

La razón por la que se han vuelto una opción tan popular es que soluciona varios de los problemas que muchas personas tienen al dormir o al intentar dormir.

Gracias a su diseño, los sacos nórdicos facilitan varias tareas del hogar que están relacionadas con las camas de toda la familia. ¿Los niños siempre se destapan al dormir y temes que enfermen durante el otoño o invierno? ¿No quieres comprar una colcha para cada estación del año? ¿Lavar las sábanas y colchas es muy complicado? Pues los sacos nórdicos que puedes comprar en regalarhogar, evitan todos estos problemas y facilitan la solución de otros.

Gracias a los diseños tan variados que tienen, resulta mucho más fácil hacer la cama, además de que el acabado es perfecto.

El hecho de tener dos cierres y ajustarse no suena muy cómodo, ya que es fácil pensar que limita mucho la movilidad de la persona que está acostada. Nadie quiere dormir apretado y sin poder moverse. Pero los sacos permiten una gran movilidad que da confort gracias a que tienen una elevación que proporciona la medida de la bajera.

La adaptabilidad del saco se consigue gracias a sus diseños con “fuelle integrado” que lo convierte en una excelente opción para personas de todas las edades. Asimismo, la bajera ajustable se adapta al colchón, evitando el desplazamiento del saco nórdico.

¿Mucho frío durante el invierno? Lo único que tienes que hacer es poner más relleno para que esté más grueso y proporcione más calor. ¿Mucho calor durante la primavera o el verano? No hay problema, solo tendrás que quitar el relleno extra y listo.

El relleno nórdico es la “pieza” que se introduce dentro de la funda o el saco nórdico para dar más calor. El relleno, por lo general, está compuesto de plumas, microfibras o plumón, dependiendo de los gustos y necesidades del comprador.

Otra razón por la que se adaptan a todos los gustos y todas las edades es la variedad en los estampados o diseños. Hay diseños que tienen equipos deportivos, colores, figuras, personajes famosos, películas, etc. Además de que también hay sacos de distintos tamaños para que se adaptan a cualquier cama, aunque los tamaños infantiles son la opción más popular.

En definitiva, los sacos nórdicos son una excelente opción para las personas que tienen hijos que acaban de dejar la cuna o que se mueven mucho durante las noches y acaban destapados. Pero también son una gran ventaja para los padres, quienes se evitan posibles molestias típicas de las sábanas habituales.

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