El grupo industrial Vidrala, referente en la producción de envases de vidrio y con presencia en Europa, Reino Unido y Sudamérica, ha cerrado el primer trimestre del año con un beneficio neto de 53,7 millones de euros, lo que supone un incremento del 13% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Este resultado equivale a un beneficio por acción de 1,53 euros.
En términos operativos, la compañía ha mantenido un sólido desempeño. El EBITDA alcanzó los 104 millones de euros, con una ligera caída del 0,6%, mientras que el margen sobre ventas se situó en el 28,3%, mejorando el registrado el año pasado gracias a las medidas internas de control de costes.
La facturación del grupo ascendió a 367,5 millones de euros hasta marzo, lo que representa un leve descenso del 1,3%. Este comportamiento se enmarca en un contexto internacional complejo, marcado por la guerra en Oriente Medio y una demanda todavía débil en Europa y Reino Unido.
Evolución en Sudamérica
Sin embargo, la evolución del negocio en Sudamérica ha sido clave para sostener los resultados. Esta plataforma, puesta en marcha a comienzos de 2024 con instalaciones en Brasil y Chile, ya representa más del 20% de las ventas totales del grupo, consolidándose como un pilar estratégico de crecimiento.
En cuanto a la estructura financiera, la deuda neta se sitúa en 273,1 millones de euros, incluyendo la adquisición de la filial chilena por 75 millones. Este nivel supone un bajo apalancamiento, equivalente a 0,6 veces el EBITDA de los últimos doce meses.
El consejero delegado del grupo, Raúl Gómez, ha destacado que estos resultados reflejan «el sólido futuro» que la compañía está construyendo. «Ante las adversidades no nos quedamos parados. Invertimos más que nunca, adaptamos nuestra capacidad industrial y gestionamos costes con el foco en la competitividad», ha señalado.
A nivel local, la actividad del grupo también tiene impacto en Castilla-La Mancha a través de Crisnova Vidrio, ubicada en Caudete, que forma parte del entramado industrial de Vidrala y contribuye a su capacidad productiva en España.
Previsiones para 2026
De cara al futuro, Vidrala se muestra optimista y prevé un crecimiento superior al 5% en el beneficio por acción para 2026. Este avance estará impulsado por mejoras operativas, la consolidación del negocio en Sudamérica y el control del coste financiero.
Asimismo, la compañía estima que el EBITDA alcanzará los 450 millones de euros, superando los niveles actuales, y que generará alrededor de 200 millones de euros de caja libre. Todo ello permitirá consolidar un perfil de rentabilidad diferencial tras una etapa de fuerte inversión industrial.
«Vidrala es hoy una empresa más sólida y diversificada, una multinacional enfocada en tres áreas de negocio complementarias: Europa, Reino Unido y Sudamérica», ha concluido Gómez, subrayando la capacidad del grupo para adaptarse a un entorno desafiante y seguir creciendo.

