Comunicado de Ganemos Caudete en relación a los gastos generados por el concurso de acreedores de GEURSA

Política

Comunicado del Grupo Municipal Ganemos Caudete –

«Según consta en el expediente del Pleno ordinario de 29 de noviembre de 2018, el Ayuntamiento de Caudete debe afrontar un embargo de 100.000 euros.

Esta cantidad corresponde a dos partidas: por un lado una parte, solo una parte, a los gastos procesales derivados de la solicitud que realizaran José Miguel Mollá y su equipo de gobierno en 2015 de un concurso de acreedores para liquidar GEURSA y, por otro, a las costas procesales e intereses derivados de no haber hecho frente al pago anterior por parte del actual Alcalde y su concejal de Hacienda.

Haciendo un poco de memoria, recordamos que GEURSA era una empresa pública creada por el Ayuntamiento para la gestión del urbanismo municipal.

En 2015 el equipo de gobierno dirigido por José Miguel Mollá Nieto anunció que en virtud de la Real Decreto Ley de 8/2013 de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia, y ante la situación contable de la entidad, era necesario proceder a la disolución y posterior liquidación de GEURSA.

En principio, esta liquidación debía concretarse en un balance de los activos y de los pasivos de la empresa para acto seguido establecer una prelación de acreedores de acuerdo a ley y comenzar a vender activos para poder ir pagando las deudas.

José Miguel Mollá explicó entonces a la ciudadanía que la venta de activos no era suficiente para satisfacer la deuda y que en consecuencia era necesario negociar con los acreedores: el propio Ayuntamiento y el Ministerio de Hacienda, principalmente.

Ante esta tesitura, el ahora dimitido alcalde Mollá y su equipo de gobierno decidieron interponer una solicitud de concurso de acreedores. El Juzgado de lo Mercantil, tras recibir esta solicitud y siguiendo los cauces habituales, le dio el trámite legal oportuno. Así, la jueza, en esta primera instancia, nombró un administrador concursal y dio traslado a las partes interesadas y a la abogacía del Estado. La abogacía del Estado de inmediato comunicó que la demanda de concurso de acreedores debía ser desestimada porque GEURSA no reunía los requisitos exigidos por la ley para someterse a concurso de acreedores. Argumentaba en su escrito el abogado del Estado que la Ley Concursal, en su punto 1.3, establece que: “No podrán ser declaradas en concurso las entidades que integran la organización territorial del Estado, los organismos públicos y demás entes de derecho público.”. En otras palabras: GEURSA no podía someterse a un concurso de acreedores porque GEURSA era una empresa pública.

Acto seguido el Juzgado de lo mercantil comunicó al Ayuntamiento la inadmisión del concurso público en los siguientes términos “Debe, por lo anterior, considerarse que estamos ante una auténtica inexistencia; el concurso nunca nació a la vida y ha resultado ineficaz ab initio”.

Ante este precepto y su perfecta interpretación judicial, cualquier litigante particular que, de su bolsillo hubiera debido pagar un recurso, habría desistido de sus pretensiones al saber que estas no tenían ninguna fundamentación legal. Pero en este caso no fue así. Haciendo gala de su obcecación y supuestamente asesorado por un equipo de abogados, José Miguel Mollá interpuso un recurso de apelación a la inadmisión del concurso de acreedores. Y como la realidad es más tozuda que el propio Mollá, llegó la respuesta de la abogacía del Estado. Para los abogados del Estado, la actuación del Ayuntamiento de Caudete al intentar primero un concurso de acreedores imposible por ley y apelar después a su inadmisión, constituyó: “un rotundo y monumental fraude”. En el mismo escrito, el abogado del Estado calificaba la propuesta del Ayuntamiento de insidiosa y afirmaba que el Ayuntamiento y sus asesores estaban haciendo “un uso abusivo de la personalidad jurídica de la entidad para defraudar a terceros, actuando fraudulentamente”, palabras textuales, al presentar una solicitud de concurso de acreedores.

El grupo municipal de Ganemos Caudete ya en un primer momento denunció ante el Pleno y a través de los medios el despropósito que suponía esta solicitud de concurso de acreedores, argumentando su imposibilidad y advirtiendo de los enormes costes económicos que iba a tener la irresponsable actuación de José Miguel Mollá. El propio alcalde, ahora dimitido y encausado por un presunto delito de prevaricación administrativa, salió a los medios a corregir a Ganemos insistiendo en que la inútil solicitud iba a costar “solo 60.000 euros” y que las informaciones transmitidas por Ganemos Caudete advirtiendo de que la suma podía ascender a 200.000 euros eran “radicalmente mentira”.

Bien, tres años después nos enteramos por el propio Ayuntamiento de que la broma ha costado ya unos 200.000 euros: entre lo pagado, lo embargado, las costas y lo que queda.

Ganemos Caudete, en el Pleno ordinario de 29 de noviembre de 2018, pidió al concejal de Hacienda, Luis Felipe Bañón, explicaciones por estos gastos y por el hecho de que del total a pagar, unos 25.000 euros, se deban a un embargo por un pago no satisfecho. El concejal de Hacienda, responsable junto al actual alcalde Moisés López de este oneroso impago, no respondió. Ni él, ni el resto de concejales populares. Empezando por el propio Moisés López.

En el Pleno extraordinario de diciembre, el propio Luis Felipe Bañón, que continúa sin dar explicaciones a la ciudadanía acerca de este fiasco, caro fiasco, se permitió además el lujo de banalizar la labor de oposición de Ganemos Caudete, acusando a sus concejales de “verlo todo gris”.

Ganemos Caudete considera que estamos ante una muestra más de lo cara que resulta a toda la ciudadanía caudetana la incompetencia del actual equipo de gobierno popular. Incompetencia que se ve agravada por la opacidad informativa con la que Moisés López y sus concejales intentan ocultar su incapacidad para corregir sus propios errores. Error sobre error: el anterior alcalde popular nos embarcó en un concurso imposible y el actual se olvidó de pagar. Resultado: 200. 000 euros tirados de los cuales 25.0000 se corresponden al olvido de Luis Felipe Bañón. Caro despiste, cara incompetencia.»

Fuente: Ganemos Caudete

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