Greenpeace alerta del uso de toallitas húmedas, que ha aumentado un 50% durante el confinamiento por el coronavirus.
Las toallitas húmedas que son de usar y tirar causan un grave impacto al medio ambiente y provocan problemas en las redes de alcantarillado.
Las toallitas están compuestas por microplásticos, y generan grandes atascos en las conducciones del agua. Las muchas que logran llegar a las depuradoras también provocan averías, y obligan a un mantenimiento constante de las instalaciones. En numerosas ocasiones, hacen que se desborden y las aguas residuales alcancen los ríos, con el consiguiente impacto medioambiental.
Una toallita tarda alrededor de 600 años en desaparecer. Desde hace años, son consumidos por animales marinos, y los microplásticos entran en la cadena alimenticia.
Por lo tanto, aconsejamos hacer un uso racional de estas toallitas. Cuanto menos, mejor para todos.
Miguel Llorens fundó Caudete Digital en el año 2000. Apasionado de la informática y de la comunicación, desde la creación de este diario local ha mantenido su vocación de informar y su espíritu de servicio público.