La calle de la polémica

Editoriales

paseoLos caudetanos han despertado de golpe del sopor veraniego, y se han puesto en pie de guerra. La razón está en una calle, por así llamarla, y su apertura al tráfico de vehículos. Se trata de la calle que divide los dos edificios del Colegio «El Paseo», y que a su vez corta una de las vías más importantes de Caudete.

Hace ahora 13 años que se construyó el Colegio «El Paseo» en su ubicación actual. En mi modesta opinión, y también en la de todos los técnicos en la materia, se construyó en un lugar completamente inapropiado. Entre otras razones, el colegio corta en seco la calle Echegaray, una de las más importantes de la población, ya que la cruzaba en casi toda su extensión. El complejo escolar está formado básicamente por dos edificios, por enmedio de los cuales está un tramo de la citada calle que, en buena lógica, está cortado al tráfico.

Al menos, hasta ahora. Personalmente, creo que lo seguirá estando, pero por el momento el Ayuntamiento está estudiando abrirla al tráfico y, de hecho, se quiere probar al menos un mes. Se han retirado los bancos, y se ha vallado toda la calle.

Yo no dudo de que todo esto se hace por algo, y tampoco dudo de que se hará con buena intención. Sin embargo, yo no le veo ventaja alguna, y sí muchos inconvenientes. El más importante, sin duda, la seguridad de los niños.

En mi opinión, todos los edificios del colegio constituyen una unidad. Por lo tanto, el hecho de que crucen vehículos por esa calle casi se puede considerar como que cruzan por enmedio del colegio. Técnicamente no es así, pero hay que tener en cuenta el trasiego de niños de uno a otro edificio en pleno desarrollo de sus actividades, lo cual hace que ese espacio sea, en la práctica, del mismo colegio.

A la hora de entradas y salidas de los colegios, la policía tiene orden de vigilar esos lugares para evitar accidentes. En el colegio Gloria Fuertes, por ejemplo, estando yo de concejal, incluso se prohibió un sentido de circulación para evitar todo el tráfico posible en esa zona. Por la misma regla de tres, de llevarse a cabo el cambio, ahora tendría que estar la policía todo el día en la puerta del colegio «El Paseo», ya que tiene actividad mañana y tarde. Y seguiría existiendo mayor riesgo que hasta ahora.

Yo no soy contrario a intentar mejorar la circulación en nuestro pueblo. Por ejemplo, eliminar la fuente que había frente a la gasolinera me pareció una actuación correcta, porque su ubicación nunca me ha parecido adecuada. Si hubiese estado integrada en el Barrio San Francisco, habría sido un acierto, pero donde estaba se convertía en un estorbo hasta para desfilar en la Entrada. Sin embargo, en esta ocasión no estoy de acuerdo, dicho sea con todos los respetos, puesto que quienes vamos conduciendo el coche podemos «perder» segundos, quizás un par de minutos en el peor de los casos, por ir rectos o girando un par de calles.

Resumiendo: el colegio se hizo en mal sitio, pero como no se puede trasladar a otro lugar, no vale la pena buscar problemas donde no los hay.

 

Miguel Llorens Tecles

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