La retirada de Gallardón

Editoriales

Alberto Ruiz-Gallardón dimitió la semana pasada como Ministro de Justicia, y ese mismo día anunció que se retiraba de la política. Esa retirada sólo ha durado cuatro días, ya que en breve formará parte del Consejo Consultivo de Madrid, un órgano cuestionado por su utilidad y que le reportará 8.500 euros mensuales brutos.

Ruiz-Gallardón ha sido un político muy precoz en sus inicios, y también en su retirada, aunque eso habrá que confirmarlo con el tiempo… Porque ahora, es natural, está enfadado con su partido y con quienes lo han abandonado a su suerte después de defender a capa y espada lo que el Partido Popular le encomendó en su día, y que llevaba en su programa electoral. El problema que se plantea es delicado, porque si durante tres años el PP ha defendido el texto de la nueva ley del aborto, tal y como prometió en campaña, ahora lo retira en vista de las múltiples protestas que genera.

Al margen de si se está a favor o en contra de la nueva ley, la cuestión es que Rajoy recula en uno de los pilares fundamentales de su programa electoral. Estamos muy acostumbrados a que los partidos incumplan muchisimas cosas de sus programas, pero la ley del aborto fue un tema estrella, y fue precisamente Gallardón sobre quien recayó el encargo. Y ahora hay que preguntarse si es que hizo la ley muy bien, o muy mal. O si el problema fue ése: que no hubo lugar a las medias tintas, o lo que viene a ser lo mismo, a una ley consensuada, como ahora se pretende hacer.

Gallardón tiene razones para sentirse frustrado, porque su dimisión ha sido asistida e inducida por toda la cúpula popular. ¿Se trata solamente de la ley del aborto? ¿Qué más puede haber detrás de esta dimisión de tanto calado? Se supone que, como buena trama palaciega que es, nunca se sabrá. Pero es indudable que las propuestas que Gallardón ha dejado sobre la mesa (aborto, reforma de código penal, etc.) están generando una importante reacción en la calle. Cabe preguntarse si a Gallardón le han fallado los mecanismos de diálogo, o si deliberadamente los ha obviado durante estos tres últimos años.

Personalmente, me parece bien la retirada de la ley del aborto que el PP proponía hasta ahora. Lo que es de esperar es que, tal y como afirma el gobierno, la ley que se presente cuente con mayor consenso entre las fuerzas políticas y la realidad social que vivimos.

 

 

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