Nieve, agua… y luz

Editoriales

Una nueva nevada cubrió de blanco nuestro pueblo y se cumplieron, cómo no, varias tradiciones: se inundaron (y cortaron) nuestras carreteras, y el suministro eléctrico nos llevó por la calle de la amargura.

La nevada fue copiosa y corta, pero lo suficiente como para disfrutar de bonitos paisajes y dejarlos plasmados en preciosas fotografías. Por cierto, la que ilustra este editorial no es mía, sino que, como se puede observar, está hecha desde algún balcón de la Plaza de la Iglesia. Gracias, no obstante, a su desconocido autor.

Como digo, el episodio fue rápido: a las cuatro de la mañana empezó a nevar, a mediodía empezó a llover, y adiós a la nieve. En ese tiempo, se rodaron hasta largometrajes, como el excelente video de Joaquín Medina (Producciones Digitales) que adjunto al final de este escrito para que lo podáis disfrutar.

Pero también fue suficiente para que se volviesen a poner de manifiesto las carencias que sufrimos en algunos servicios básicos, como es la electricidad. Apagones, subidas y bajadas de tensión, y fluctuaciones en el suministro que desesperaron a muchos caudetanos durante horas. En algunos casos, con averías de importancia. Y es que parece que Iberdrola no termina de estabilizar su servicio en Caudete, ni de mantener sus estructuras de manera que no se vean afectadas ante cualquier fenómeno meteorológico que vaya un poco más allá del nublado.

Porque no es sólo cuando nieva. Un lector de Caudete Digital explica en algún comentario detalles interesantes respecto al proceder de Iberdrola… y del rendimiento del servicio que nos ofrece. Mientras las facturas no nos queda otra que pagarlas religiosamente, los fallos en el servicio hay que pelear mucho para que los reconozcan, los subsanen o los paguen. Pero mucho…

Otra tradición ante nieve o lluvia es que la carretera de Villena se corte en el término. Es como tener un Guadiana, que aparece y desaparece según le da… Al cabo del año son bastantes las veces en que se inunda la zona. Esto ocurre desde hace muchos años, por lo que yo me pregunto si alguien se ha puesto manos a la obra y se está viendo algún tipo de solución. Además del peligro que supone este tipo de inundaciones en una carretera, también están los inconvenientes para los conductores que habitualmente circulan por ella.

En los últimos tiempos se ha unido otro contratiempo cuando aparece la lluvia intensa, y son los socavones del Camino de Biar. No sé si es prematuro calificarlo ya de tradición, pero es cierto que cada vez tiene más puntos. Este año llevamos ya varios agujeros en ese camino, por lo que habrá que estudiar más pronto que tarde qué ocurre en esa zona.

Y, sin más, os dejo con el vídeo de Medina, que merece la pena verlo.

Caudete Digital

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